El gato promedio duerme 15 horas al día, y ese número es aún mayor en gatos mayores y gatitos. Sin embargo, si notas que tu gato duerme más de lo normal, es posible que esté letárgico. Las causas de la letargia pueden ir desde el aburrimiento hasta ser señal de una enfermedad, por lo que es muy importante que los dueños de gatos conozcan los indicios de un problema mayor. A continuación encontrarás una lista de posibles razones para la letargia de tu gato, junto con otros síntomas que debes tener en cuenta.
Edad: Es natural que un gato mayor se canse más, especialmente después de hacer ejercicio o jugar. A menos que notes otros síntomas, esto es completamente normal en un gato senior.
Anemia: Las encías y la lengua pálidas son señales de que la dieta de tu gato carece de nutrientes esenciales y hierro.
Artritis: Tiene todo el sentido que un gato que sufre dolores articulares severos prefiera pasar el día en cama.
Cáncer: Los gatos son muy buenos ocultando enfermedades. A veces hay bultos visibles, pero otras veces se manifiesta simplemente como falta de apetito y/o apatía.
Depresión: Presta atención a cambios en el humor o la personalidad de tu gato, especialmente si ha habido recientemente un cambio importante en su rutina diaria, como la pérdida de un compañero.
Enfermedad renal: Un aumento en la sed y la frecuencia urinaria son señales de una disminución en la función renal.
Obesidad: Los gatos con sobrepeso se cansan fácilmente después de hacer ejercicio o jugar. Por lo general, un cambio en la dieta y el ejercicio ayuda a combatir este problema.
La letargia puede ser una señal de que algo no va bien con tu gato. La mayoría de las condiciones de salud mencionadas anteriormente pueden tratarse con medicación o un cambio en la dieta. Dado que los gatos ocultan muy bien sus enfermedades, es importante que consultes a tu veterinario lo antes posible si sospechas que algo no está bien.
¿Tu gato está realmente aletargado?