Es difícil resumir el peso saludable de un gato porque el rango ideal puede variar enormemente según el tamaño, el sexo, la edad y la raza de cada gato, por lo que la mejor manera de manejar el sobrepeso en un gato es con la ayuda de tu veterinario.
El peso ideal de un gato puede estimarse aproximadamente examinando tanto el estándar de la raza como la condición corporal y el tamaño de la estructura de tu gato. Por lo general, el estándar de cada raza incluirá un rango de peso ideal tanto para machos como para hembras.
En términos generales, el peso ideal de los gatos es:
Gato doméstico: 3,5 kg a 4,5 kg
Gato Persa: 3,0 kg a 5,5 kg
Gato Siamés: 2,0 kg a 4,5 kg
Gato Maine Coon: 4,5 kg a 11 kg
Además de los signos físicos evidentes, hay múltiples señales de comportamiento a las que debes prestar atención y que podrían indicar que tu gato tiene sobrepeso o incluso obesidad. Entre ellas se incluyen: que el gato parezca frecuentemente cansado y perezoso (más allá de lo normal en un gato), que dude antes de saltar, que tenga dificultades para acicalarse correctamente, que tenga el pelo apelmazado en la zona del lomo o la cola, y que muestre poco interés en jugar. Incluso podrías notar que tiene problemas para subir escaleras, saltar desde lugares elevados o incluso ponerse sobre sus patas traseras. Esto puede ser un síntoma del inicio de artritis, que se puede controlar reduciendo el peso de tu gato.
Los gatos con un peso saludable no necesitarán una dieta especial; sin embargo, un gato que esté muy por encima o por debajo de su peso debería tener sus necesidades calóricas cubiertas con alimentos especializados y una dieta recomendada por un veterinario. Dado que las fluctuaciones de peso pueden ser causadas tanto por enfermedades como por la dieta, es fundamental que consultes a tu veterinario para determinar la causa y el tratamiento adecuado.
Recuerda, está bien darle premios a tus mascotas, pero deben ser exactamente eso: un premio. No un alimento de todos los días.
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