Los perros adultos duermen entre 12 y 18 horas al día. La mayoría promedia unas 14 horas, incluyendo varias siestas a lo largo del día. Mientras que el sueño profundo REM (movimiento rápido de los ojos) suele representar entre el 20 y el 25 por ciento de nuestro sueño total, en los perros adultos solo supone entre el 10 y el 12 por ciento. Los cachorros, en cambio, pasan más tiempo en la fase REM. Esta es la fase más profunda del sueño, asociada a los sueños, en la que se producen movimientos oculares bajo los párpados y, a veces, movimientos bruscos del cuerpo.
No es de extrañar que cuanto más profundo es el sueño, más descansados nos sentimos. Aunque los perros duermen más horas, la mayor parte del tiempo están en una fase de sueño ligero y se despiertan con frecuencia.
Hay varios factores que influyen en cuánto duerme tu perro.
Edad
Los cachorros y los perros mayores necesitan dormir más. Los cachorros gastan muchísima energía jugando y aprendiendo, y necesitan recuperarse, por lo que suelen dormir entre 18 y 20 horas al día. En el caso de los perros más mayores, cualquier actividad les requiere más esfuerzo que antes, y el descanso es fundamental para su salud.
Raza
Los perros grandes tienden a necesitar más sueño que los pequeños. Por lo general, las razas más grandes duermen entre 14 y 18 horas, y aunque parezca sorprendente, este es uno de los motivos por los que algunas razas grandes se adaptan mejor a vivir en apartamentos que las razas pequeñas.
Los perros activos, como los de trabajo o los de servicio, necesitan dormir menos que los animales de compañía que pasan la mayor parte del tiempo en casa. En el caso de las mascotas, el sueño también puede ser consecuencia del aburrimiento.
Entorno
Los perros tienen el sueño ligero y los ambientes ruidosos les afectan. El frío o el calor intenso, la luz brillante e incluso la incomodidad pueden interrumpir la calidad de su sueño. Para nosotros puede parecer que los perros son capaces de dormir en cualquier lugar, incluso sobre un montón de piedras irregulares —y probablemente podrían hacerlo—, pero dormirían mucho mejor si tuvieran un rincón cómodo y acolchado donde acurrucarse.
Alimentación
Los alimentos de baja calidad no aportan a los perros los nutrientes necesarios para proporcionarles la energía que necesitan y, además, suelen ser más difíciles de digerir.
Salud
Si tu perro ha pasado por una enfermedad o una cirugía, el descanso y el sueño abundante son esenciales para el proceso de recuperación. Algunas enfermedades y medicamentos también pueden hacer que tu perro duerma más de lo habitual.
Sin embargo, si crees que tu perro duerme demasiado, o que su sueño ha aumentado de forma repentina sin una razón aparente, consulta a un veterinario. También debes prestar atención a cualquier cambio en su apetito y nivel de sed, peso, estado de ánimo, pelaje y piel, vista y coordinación. Enfermedades como la rabia, el moquillo, el parvovirus, la fiebre maculosa y la enfermedad de Lyme, la depresión canina, el hipotiroidismo, la diabetes y el cáncer pueden causar letargo en tu perro, pero siempre irán acompañadas de síntomas adicionales.
