El cuidado bucal adecuado es una parte importante para mantener a tu perro en perfectas condiciones. Al igual que en los humanos, cepillar los dientes de tu perro es una excelente manera de mantenerlos brillantes y libres de enfermedades.
Aproximadamente el 85% de los perros mayores de cinco años padecen enfermedad periodontal. Esta afección se desarrolla cuando partículas de comida y bacterias se acumulan a lo largo de la línea de las encías y en depósitos blandos llamados placa dental. Con el tiempo, la placa se convierte en sarro, que es muy duro y difícil de eliminar. La placa inflama las encías y hace que comiencen a separarse de los dientes, lo que permite la formación de bolsas de bacterias. Esto puede provocar dolor y abscesos, así como una infección bacteriana capaz de extenderse por todo el cuerpo y afectar la salud de órganos como el hígado, el corazón y el cerebro. Cepillar los dientes puede ayudar a prevenir este tipo de problemas, por lo que todos los dueños de perros deberían considerarlo como parte de la rutina de su mascota.
A los perros puede incomodarles que les cepillen los dientes, especialmente si sus dueños no les han manipulado mucho la boca, por lo que deben ser introducidos gradualmente en el proceso si muestran señales de angustia.
Al principio, simplemente tocar la boca de tu perro con las manos es lo ideal: levantarle las encías, abrirle las mandíbulas, etc. Continúa con este ejercicio hasta que tu perro lo espere como parte de su vida cotidiana y esté completamente relajado mientras le hurgas alrededor del hocico.
A continuación, es el momento de introducir el cepillo. Existe una gran variedad de cepillos de dientes disponibles: algunos se parecen a los cepillos humanos, con mango y cerdas, mientras que otros están fabricados en goma y se colocan sobre el dedo como un pequeño guante. Aplica una pequeña cantidad de pasta de dientes en el cepillo y cepilla suavemente un par de dientes de fácil acceso, como los caninos.
Nota: nunca debes usar pasta de dientes humana para cepillar los dientes de tu perro. En su lugar, puedes adquirir pastas especialmente formuladas en sabores como pollo y ternera.
Si tu perro se queda quieto, elógialo y recompénsalo con premios o una sesión de juego. Con el tiempo, ve alargando cada sesión dental hasta que tu perro acepte de buena gana que le cepilles todos los dientes. Si se hace correctamente, el cepillado garantizará que tu perro tenga una sonrisa brillante y saludable durante muchos años.
Aproximadamente el 85% de los perros mayores de cinco años padecen enfermedad periodontal. Esta afección se desarrolla cuando partículas de comida y bacterias se acumulan a lo largo de la línea de las encías y en depósitos blandos llamados placa dental. Con el tiempo, la placa se convierte en sarro, que es muy duro y difícil de eliminar. La placa inflama las encías y hace que comiencen a separarse de los dientes, lo que permite la formación de bolsas de bacterias. Esto puede provocar dolor y abscesos, así como una infección bacteriana capaz de extenderse por todo el cuerpo y afectar la salud de órganos como el hígado, el corazón y el cerebro. Cepillar los dientes puede ayudar a prevenir este tipo de problemas, por lo que todos los dueños de perros deberían considerarlo como parte de la rutina de su mascota.
A los perros puede incomodarles que les cepillen los dientes, especialmente si sus dueños no les han manipulado mucho la boca, por lo que deben ser introducidos gradualmente en el proceso si muestran señales de angustia.
Al principio, simplemente tocar la boca de tu perro con las manos es lo ideal: levantarle las encías, abrirle las mandíbulas, etc. Continúa con este ejercicio hasta que tu perro lo espere como parte de su vida cotidiana y esté completamente relajado mientras le hurgas alrededor del hocico.
Nota: nunca debes usar pasta de dientes humana para cepillar los dientes de tu perro. En su lugar, puedes adquirir pastas especialmente formuladas en sabores como pollo y ternera.
Si tu perro se queda quieto, elógialo y recompénsalo con premios o una sesión de juego. Con el tiempo, ve alargando cada sesión dental hasta que tu perro acepte de buena gana que le cepilles todos los dientes. Si se hace correctamente, el cepillado garantizará que tu perro tenga una sonrisa brillante y saludable durante muchos años.