El acicalamiento, después de dormir, es probablemente la actividad que más tiempo ocupa en el día de un gato. Por eso, resulta casi un insulto al orgullo felino que ciertas condiciones puedan hacer que el pelaje de un gato se vuelva desagradablemente grasoso.
En los gatos, un pelaje grasoso es mucho más que un problema estético. Es un síntoma destacado de una variedad de problemas de salud, que van desde leves hasta potencialmente mortales. Por lo tanto, un pelaje grasoso significa que una visita al veterinario es absolutamente necesaria.
Un gato que se siente mal o con dolor puede descuidar su acicalamiento habitual debido a la incomodidad que siente al intentar hacerlo. La infestación de parásitos o la tiña son otras posibles causas. El hipertiroidismo felino, una sobreproducción de la hormona tiroidea, también es conocido por causar pelo grasoso, ya que el organismo es estimulado a secretar cantidades excesivas de sebo.
En los gatos, un pelaje grasoso es mucho más que un problema estético. Es un síntoma destacado de una variedad de problemas de salud, que van desde leves hasta potencialmente mortales. Por lo tanto, un pelaje grasoso significa que una visita al veterinario es absolutamente necesaria.
Un gato que se siente mal o con dolor puede descuidar su acicalamiento habitual debido a la incomodidad que siente al intentar hacerlo. La infestación de parásitos o la tiña son otras posibles causas. El hipertiroidismo felino, una sobreproducción de la hormona tiroidea, también es conocido por causar pelo grasoso, ya que el organismo es estimulado a secretar cantidades excesivas de sebo.
Debido a la amplia variedad de problemas que pueden causar un pelaje grasoso, un diagnóstico adecuado es esencial para tratar el problema de fondo. Simplemente bañar a un gato con el pelo grasoso puede solucionar el aspecto del pelaje por un tiempo, pero dejará el verdadero problema de salud sin tratar.
Ten en cuenta que la simple curiosidad felina también puede ser la causa de un pelaje repentinamente grasoso: un gato que se mete en la basura o se arrastra bajo un coche con aceite podría quedar cubierto de suciedad, dando la apariencia de un pelaje grasoso. A menos que estés seguro de que alguna travesura ha provocado el pelaje grasoso, lo mejor es ir a lo seguro y visitar a tu veterinario, dada la gravedad de las posibles causas.
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