La cardiomiopatía hipertrófica es mayormente hereditaria, y razas como los Persas, los American Shorthair y las razas orientales tienen predisposición a esta condición. Puedes hacerle la prueba a tu gato en el veterinario o incluso comprar los tests en línea.
Sin embargo, es posible que no tengas la suerte de descubrirlo mediante pruebas antes de que aparezcan los síntomas. La mayoría de los gatos desarrollan la condición y comienzan a mostrar síntomas mucho después de su etapa de gatito, ya en la madurez, aunque puede ocurrir a cualquier edad.
Esta enfermedad daña el corazón al modificar su estructura debido al engrosamiento de las paredes; esto altera el funcionamiento del órgano. Los músculos se vuelven menos flexibles y ya no permiten que las cavidades se llenen de sangre ni que la impulsen de manera eficiente.
Si bien no existe cura para la enfermedad cardíaca felina, ya que los cambios que la condición provoca en el corazón son permanentes, ha habido avances en los tratamientos mediante el uso de ubiquinol y aminoácidos como la taurina, L-arginina y acetil L-carnitina, los cuales puedes comentar con tu veterinario.
Un diagnóstico temprano con un tratamiento proactivo puede darle a tu gatito la mejor oportunidad de ralentizar los cambios en el corazón y mantener una excelente calidad de vida.
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