Puede ser difícil saber cuándo tu perro necesita atención veterinaria. Si lo llevaras al médico cada vez que tuviera un pequeño resfriado, pasarías más tiempo en la consulta del veterinario que en casa. Sin embargo, hay algunos síntomas que podrían tener una causa subyacente grave. Echemos un vistazo a cinco síntomas sobre los que debes consultar a tu veterinario.
Bultos
La mayoría de los bultos que se desarrollan en un perro son completamente benignos. Sin embargo, un bulto podría ser canceroso. El cáncer es la enfermedad mortal más común en las mascotas. Cuanto antes lo trates, más probable es que puedas salvar a tu perro. Tu veterinario debe estar informado de cualquier bulto o crecimiento nuevo que aparezca en tu mascota.
Olores corporales inusuales
Aunque los perros pueden oler mal después de jugar en el jardín o envolverse en mantas calientes, los olores corporales inusuales son una señal de advertencia importante. El mal aliento puede ser un signo de cáncer o problemas dentales. La flatulencia excesiva puede ser una señal de glándulas anales obstruidas. Los oídos con mal olor podrían indicar una infección de oído.
Pérdida de peso inexplicable
Tos
La tos es un síntoma que puede ser indicador de diversas enfermedades graves. Podría ser un síntoma de cáncer de pulmón u otra enfermedad respiratoria. Los perros pequeños tienen mayor riesgo de sufrir daños en el esófago, lo que puede provocar tos y atragantamiento.
Cojera y saltos
Si tu mascota está cojeando o saltando de forma extraña, debes buscar atención inmediata de un veterinario. Este síntoma es una señal de dolor y puede ser un indicio de un hueso roto o un trauma físico grave. También puede ser un síntoma de artritis, que es dolorosa pero tratable. Ciertos tipos de cáncer también pueden provocar signos evidentes de dolor.
No todos los síntomas requieren la atención de un veterinario, pero estos síntomas en particular son a veces indicios de condiciones de salud subyacentes graves. Si tu mascota experimenta alguna de estas señales de advertencia, llévala al veterinario lo antes posible. También deberías programar revisiones regulares para tu perro con el fin de detectar y tratar enfermedades menos evidentes.
