Los Beneficios de que los Niños Tengan Mascotas

December 4, 2014 • alexandra

Los Beneficios de que los Niños Tengan Mascotas
Una mascota no es solo un compañero para toda la vida, sino que tener una también es un rito de iniciación para los niños. Ya sea que tu primera mascota haya sido un cangrejo ermitaño, un pez dorado, un gato o incluso un perro, siempre será recordada. Tener una mascota puede ser un gran paso para una familia, pero ¿sabías que ofrecen mucho más que entretenimiento y diversión para los niños? Ser responsable de otro ser vivo puede beneficiar el desarrollo físico, social y cognitivo de tu hijo.

Jugar con una mascota animará a los niños a dejar de lado sus dispositivos electrónicos y salir a tomar aire fresco. Además de respirar aire puro, el juego al aire libre hará que tu hijo y su mascota hagan ejercicio y quemen el exceso de energía. Los niños más pequeños también se beneficiarán de jugar con su mascota, ya que les ayudará a desarrollar su motricidad. Actividades tan simples como jugar a lanzar y atrapar contribuirán a mejorar la coordinación mano-ojo de una forma divertida.

Además de los beneficios físicos, tu hijo también aprenderá importantes habilidades sociales gracias a una mascota. Las mascotas son especialmente beneficiosas para los niños tímidos, ya que pueden sentirse capaces de acercarse a otros niños que estén jugando con su mascota, o incluso encontrar en el hecho de tener una mascota un punto en común que les ayude a romper el hielo con otros niños con quienes antes eran demasiado tímidos para hablar.

Quizás tu nueva mascota también funcione como un vínculo social para tu hijo, ya que los animales son muy receptivos y tienen un gran deseo de agradar. Las investigaciones han demostrado que la naturaleza sociable de los animales puede servir a los seres humanos de práctica para sus propias relaciones sociales. Los niños pueden ver a su mascota como alguien con quien hablar, en quien confiar y con quien construir una relación importante.
 
Las mascotas también enseñan a los niños el sentido de la responsabilidad, aunque a veces se olviden de darle de comer al perro o de sacarlo a pasear. La tarea de alimentar, pasear o limpiar después de su mascota siempre será vista como una obligación para tu hijo, pero también le enseña a pensar más allá de sus propias necesidades y deseos. Además, le permite ver las consecuencias que tiene directamente sobre la mascota el no cumplir con estas tareas. 

El interés general por el animal también fomentará el desarrollo cognitivo. Su entusiasmo despertará curiosidad por la raza del animal, qué come, qué le gusta y qué no. Esto significa que están aprendiendo y, una vez que aprenden, compartirán esa información contigo y con su círculo social.



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