Después de una cirugía, una lesión, o para el manejo del dolor asociado con condiciones médicas, es importante que nuestras mascotas reciban cuidados rehabilitadores y fisioterapia. El objetivo de este tipo de tratamiento es reducir el dolor y la incomodidad, y restaurar la fuerza, la movilidad, el movimiento óptimo y la función normal.
Los cuidados rehabilitadores, la fisioterapia y las técnicas de fisioterapia pueden utilizarse para lesiones y cirugías ortopédicas, distensiones y desgarros musculares y ligamentosos, y el manejo de condiciones degenerativas o crónicas como la artritis y la displasia. Las técnicas terapéuticas también pueden ayudar a tu mascota después de una amputación o lesiones nerviosas como la parálisis.

La mayoría de los fisioterapeutas animales y cuidadores rehabilitadores requerirán una derivación de un veterinario antes de comenzar la mayoría de los tratamientos. Sin embargo, lo mejor es que primero hables con tu veterinario para saber si recomienda la fisioterapia y si la natación o la hidroterapia serán apropiadas, y cuándo. Tu veterinario debería poder recomendarte instalaciones adecuadas y profesionales cualificados. Una vez que tu veterinario dé su aprobación, la fisioterapia y la rehabilitación deben comenzar lo antes posible, y recuerda que es un programa de salud complementario y no un sustituto del tratamiento veterinario.
Los fisioterapeutas animales deben tener un título de fisioterapia humana y haber completado las cualificaciones especializadas en fisioterapia animal. En general, otros profesionales se han formado en cuidados rehabilitadores y fisioterapia tras obtener cualificaciones apropiadas en otros campos veterinarios. A menos que un profesional sea recomendado por tu veterinario, pregunta sobre sus cualificaciones, formación y membresías acreditadas en organizaciones.
Los profesionales considerarán la información proporcionada por tu veterinario sobre la cirugía, la lesión y el historial de tratamiento de tu mascota, y luego evaluarán minuciosamente su nivel de dolor, rango de movimiento, fuerza y el impacto general de la condición. A partir de esta evaluación, crearán un plan de tratamiento y ejercicio individualizado para aliviar el dolor y la incomodidad, promover la recuperación y lograr que tu mascota vuelva a moverse.

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El profesional utilizará técnicas de movimiento y ejercicios precisos, oportunos y suaves. La intervención y el tratamiento tempranos pueden ayudar a reducir el dolor, la inflamación y la rigidez articular, estimular la curación, fortalecer y tonificar los músculos, reparar tejidos y aumentar la extensibilidad.
Los tipos de fisioterapia y tratamiento rehabilitador que tu mascota puede recibir incluyen:
- Hidroterapia
- Cinta de correr subacuática
- Terapia de tejidos blandos - masaje, puntos gatillo, acupresión y liberación miofascial
- Estiramiento y movilización articular
- Ejercicios de movimiento pasivo y activo
- Acupuntura y punción seca
- Electroterapia y estimulación - Estimulación eléctrica neuromuscular (T.E.N.S), Campo electromagnético pulsado (P.E.M.F.T) y Láser de baja intensidad/láser frío
- Ultrasonido terapéutico
- Actividades de fortalecimiento
- Reentrenamiento del equilibrio y la propiocepción
- Tratamiento con calor y hielo
