Obsesión con las Mascotas Parte 1

April 22, 2014 • zack

Obsesión con las Mascotas Parte 1
 
¿Sabes qué frase me saca de quicio? “Las mascotas también son personas.” No, no lo son. Son mascotas. ¿Le regañarías a una persona por coger comida de la mesa? ¿Limpiarías alguna vez los excrementos de una persona del suelo de tu salón y luego le darías una cariñosa palmadita en la cabeza? Por supuesto que no. No me malinterpretes, hay un momento y un lugar para los mimos. Querer mostrarle a tu perro una cantidad desmedida de amor y malcriarlo son vicios bastante inofensivos. El problema empieza cuando les das un trato preferente por encima de los humanos, ahí es cuando la línea comienza a difuminarse. Las mascotas son compañeros amorosos y valiosos, pero cuando empiezas a tratarlas como personas, has cruzado la línea hacia la locura. Sin embargo, nunca este fenómeno ha sido tan común como en la cultura actual. Las personas obsesionadas con sus mascotas abundan y cada vez son más con el paso del tiempo. Hoy analizaremos esta creciente tendencia de la obsesión por las mascotas.
 
Un ejemplo perfecto de obsesión por las mascotas que quizás fue demasiado lejos ocurrió recientemente en las noticias. Un hombre salvó a su Jack Russell Terrier de 9 años de un barco que se hundía, nadando con él hasta la orilla. Luego volvió a por su esposa, cuya línea de seguridad aparentemente se había enganchado.



Deja que eso cale un momento.
 
No sé vosotros, pero si yo hubiera dejado a mi pareja en una situación de peligro mientras nadaba con mi perrito hasta la orilla, sería yo quien estaría en peligro al volver a por ella. Para ser justos, la pareja ha declinado hacer comentarios, por lo que el nivel real de peligro en que se encontraba la esposa no está del todo claro. Aun así, puedes ver el tipo de prioridades confusas que la obsesión por las mascotas puede crear.

Tendencia creciente de la relación Humano/Mascota
Más que nunca, las mascotas se están convirtiendo en parte importante de la mayoría de los hogares. Según una encuesta de Kelton Research, el 81% de los dueños de mascotas estadounidenses consideran a sus mascotas como miembros de pleno derecho de la familia. El 58% dice ser el papá o la mamá de su mascota. Por extraño que parezca, me cuento entre ese 58%. Y más de la mitad de los estadounidenses admite hablar más sobre sus mascotas que sobre sexo o política. La política lo entiendo, ¿pero más que el sexo? Me alegra no formar parte de esa estadística.

Otra encuesta realizada por la American Pet Products Manufacturers Association señaló que la tenencia de mascotas en América también está en su punto más alto, con un estimado de 71,1 millones de personas que tienen gatos, perros o ambos. También se gasta una enorme cantidad de dinero, más de 41 mil millones de dólares, en productos para mascotas y atención veterinaria de forma anual.

Estas cifras, aunque no son especialmente alarmantes por sí solas, sí indican una tendencia creciente en el cuidado y trato de las mascotas en los últimos años. Entonces, ¿en qué momento unos mimos inofensivos se descontrolan y se convierten en un comportamiento potencialmente dañino o peligroso?

Vuelve la próxima vez para descubrir cuándo la obsesión por las mascotas cruza la línea y se convierte en algo físicamente o socialmente perjudicial.