El viejo dicho 'Nunca se es demasiado mayor para aprender algo nuevo' se aplica a los perros con la misma exactitud que a las personas. Los perros mayores son perfectamente capaces de aprender nuevos trucos y, de hecho, pueden beneficiarse mucho de ello.
A medida que los perros envejecen, los dueños tienden a reducir la cantidad de actividades en las que los involucran. Al fin y al cabo, pueden sufrir de artritis o simplemente dormir más de lo que solían, e incluso cansarse mucho más después de dar el mismo paseo de siempre.
Pero eso no significa que no puedan seguir haciendo 'ejercicios mentales', algo que muchos veterinarios recomiendan. El adiestramiento puede ser una excelente manera de mantener a un perro mayor estimulado y con ganas de vivir, aunque ya no pueda correr y saltar como antes. Los trucos, después de todo, no tienen que incluir saltar al aire para atrapar una golosina o hacer la croqueta: pueden ser tan sencillos como 'habla' o 'suelta', trucos que requieren muy poco esfuerzo físico.
Aquí hay algunas ideas de trucos para perros mayores:
Estrechar la pata:
Puedes lograrlo tomando la pata del perro en tu mano, elogiándolo y dándole una golosina mientras dices '¡Choca esa pata!' Repítelo varias veces para que asocie la golosina con el contacto de la pata. Con el tiempo, intenta dar la orden sin agarrarle la pata, acercando solo tu mano. Si tu perro la mueve aunque sea un poco, elogialo y recompénsalo. Poco a poco, sube la mano más alto y espera a que el perro la toque con su pata antes de premiarlo.
'¿En qué mano?':
Esconde una golosina en una de tus manos sin que tu perro lo vea. Luego coloca ambas manos en puño frente a él, una vacía y otra con algo rico escondido dentro. Pregunta: '¿Dónde está la golosina?' Tu perro debería olfatear la mano correcta, pero no se la des de inmediato. Espera a que intente sacar la golosina con su pata, frustrado, antes de recompensarlo y elogiarlo. Con práctica, tu perro aprenderá que golpear la mano correcta le traerá la golosina.
Giro:
Toma una golosina y acerca tu mano a la nariz de tu perro. Guíalo en un círculo y di 'gira', elogiándolo y recompensándolo cuando complete el círculo. Repite el ejercicio varias veces y luego intenta decir 'gira', haciendo una breve pausa antes de guiarlo parcial o totalmente, según su nivel de memoria. Recuerda premiar hasta la más mínima señal de que el perro intenta hacer el movimiento por su cuenta. Con el tiempo, tu perro debería dar alegremente un simpático giro cuando se lo pidas.
Al final, no son los trucos en sí lo que importa, sino el tiempo que pasan juntos y la estimulación mental que recibe tu perro durante el proceso de aprendizaje. A cualquier edad, un perro activo, ya sea física o mentalmente, es un perro feliz.
A medida que los perros envejecen, los dueños tienden a reducir la cantidad de actividades en las que los involucran. Al fin y al cabo, pueden sufrir de artritis o simplemente dormir más de lo que solían, e incluso cansarse mucho más después de dar el mismo paseo de siempre.
Pero eso no significa que no puedan seguir haciendo 'ejercicios mentales', algo que muchos veterinarios recomiendan. El adiestramiento puede ser una excelente manera de mantener a un perro mayor estimulado y con ganas de vivir, aunque ya no pueda correr y saltar como antes. Los trucos, después de todo, no tienen que incluir saltar al aire para atrapar una golosina o hacer la croqueta: pueden ser tan sencillos como 'habla' o 'suelta', trucos que requieren muy poco esfuerzo físico.
Aquí hay algunas ideas de trucos para perros mayores:
Estrechar la pata:
'¿En qué mano?':
Esconde una golosina en una de tus manos sin que tu perro lo vea. Luego coloca ambas manos en puño frente a él, una vacía y otra con algo rico escondido dentro. Pregunta: '¿Dónde está la golosina?' Tu perro debería olfatear la mano correcta, pero no se la des de inmediato. Espera a que intente sacar la golosina con su pata, frustrado, antes de recompensarlo y elogiarlo. Con práctica, tu perro aprenderá que golpear la mano correcta le traerá la golosina.
Giro:
Toma una golosina y acerca tu mano a la nariz de tu perro. Guíalo en un círculo y di 'gira', elogiándolo y recompensándolo cuando complete el círculo. Repite el ejercicio varias veces y luego intenta decir 'gira', haciendo una breve pausa antes de guiarlo parcial o totalmente, según su nivel de memoria. Recuerda premiar hasta la más mínima señal de que el perro intenta hacer el movimiento por su cuenta. Con el tiempo, tu perro debería dar alegremente un simpático giro cuando se lo pidas.
Al final, no son los trucos en sí lo que importa, sino el tiempo que pasan juntos y la estimulación mental que recibe tu perro durante el proceso de aprendizaje. A cualquier edad, un perro activo, ya sea física o mentalmente, es un perro feliz.