¿Por qué viven más tiempo los gatos?
La alimentación felina cuenta hoy con un mayor contenido nutricional, con alimentos adaptados a condiciones específicas como el cuidado del pelaje, la salud dental e incluso el control del peso. La atención veterinaria también ha mejorado considerablemente, y cada vez más personas cuentan con seguro para mascotas, lo que hace que tratamientos médicos antes inaccesibles sean ahora asequibles.
¿Cuándo se considera mayor a un gato?
Se considera que un gato es de mediana edad cuando cumple 7 u 8 años. Como los gatos envejecen más rápido que los humanos, se les considera mayores o seniors a partir de los 10 o 12 años.
Síntomas habituales de la vejez
Los síntomas más evidentes del envejecimiento en los gatos incluyen un deterioro en el aspecto y la textura del pelaje, que se vuelve menos brillante y aparecen canas. La piel pierde elasticidad y se produce una pérdida de peso lenta pero perceptible. En cuanto al comportamiento, un gato mayor dormirá con más frecuencia y por períodos más largos, aunque puede experimentar insomnio nocturno, deambulando por la casa y maullando en voz alta. También puede tener la vista y el oído deteriorados.
Un gato mayor se moverá con menos agilidad que uno joven, por lo que puede sentirse vulnerable si tiene que salir a hacer sus necesidades. Por eso, es muy recomendable colocar un arenero dentro del hogar para su uso. Evita los areneros con bordes altos, ya que un gato mayor puede tener dificultades para levantar las patas a causa de la artritis.
Alimentación y condiciones asociadas
La dieta de un gato mayor requiere menos proteínas y más calorías que la de un gato joven, por lo que puede ser buena idea pasarle a un alimento seco formulado específicamente para gatos mayores. El hipertiroidismo es frecuente en gatos de edad avanzada; con esta afección, el gato parece comer constantemente y, sin embargo, pierde peso. Pesarle con frecuencia te permitirá controlar su peso y detectar cualquier pérdida repentina. Vigila también si bebe más agua de lo habitual, ya que puede ser señal de enfermedad renal.
Acicalamiento
Los gatos mayores pierden movilidad articular y es posible que no puedan acicalarse tan bien como antes. Puedes ayudarles cepillándoles dos o tres veces a la semana con un cepillo o peine específico para gatos. Recuerda ser suave, ya que sus huesos probablemente serán bastante prominentes. Además, es probable que un gato mayor no use el rascador con frecuencia, lo que puede hacer que las uñas crezcan demasiado y se curven hacia dentro, llegando a clavarse en la almohadilla de la pata. Vigila sus uñas y córtalas cuando se alarguen demasiado, asegurándote de no cortarlas en exceso para evitar que sangren.
Tu gato mayor necesita cuidado y atención para disfrutar de la larga vida que los avances científicos le han brindado. Realizar algunos cambios en el hogar y estar más atento a sus hábitos alimenticios y a su comportamiento te permitirá detectar cualquier problema a tiempo y evitar que se convierta en algo más grave.