es genial, pero ahora es hora de limpiarse. Así es, el temido día en el calendario de todo perrito. Es… ¡El Día del Baño!¡Tra-ra-rááán!
El baño de un cachorro puede ser una pesadilla para muchos caninos, pero un poco de preparación y una actitud positiva pueden ayudar mucho a evitar el estrés no deseado. Bañar a tu perro no tiene por qué ser un gran problema si adoptas un enfoque directo y sin complicaciones. Aquí tienes algunos consejos para empezar con buen pie:
- ¡No bañes a tu perro con demasiada frecuencia! ¿Con qué frecuencia deberías bañar a tu perro? Depende de la raza; tendrás que buscar la información específica. Algunos perros, como los Shiba Inu, tienen un pelaje impermeable con aceites naturales que pueden eliminarse si se bañan con demasiada frecuencia.
- ¡Elige un buen champú! ¿Esos aceites naturales de los que hablaba? En realidad, todos los perros los tienen en distintas cantidades. Por eso, cuando se usa un champú que no está específicamente formulado para el pelo animal, puede dañar la piel de tu cachorro en un instante. Busca champús para perros etiquetados como: “Formulado para uso veterinario.”
- ¡Dale a tu perro mucho ejercicio antes del baño! Tienes una elección: bañar a un perro cansado o a uno lleno de energía. ¿Cuál parece más fácil? Lo mejor es dejar que tu perro gaste mucha energía antes del baño. Así no opondrá tanta resistencia.
- ¡Hazlo divertido! Prueba con burbujas. No siempre funciona, pero si tu perro puede divertirse en un lago, no es que asocie toda el agua con algo malo. Así que si añades burbujas a la mezcla, puede que convenzas al canino de que la hora del baño es en realidad divertida.
- ¡Mantén una actitud positiva! Recuerda que los perros se contagian de tus emociones. Si crees que esto va a ser divertido y decides verlo como una experiencia de vínculo con tu perro, lo más probable es que él
te siga. Eres el líder de la manada, así que haz que tu cachorro entre en vereda. - Estos son solo algunos consejos básicos que deberían permitirte a ti y a tu perro tener una experiencia muy positiva a la hora del baño. A muchos perros les encanta odiar que los limpien. Al fin y al cabo, trabajaron duro para acumular todos esos olores tan fuertes que, por cierto, ellos consideran de lo más increíbles. Así que debes esperar cierta resistencia, pero si sigues estos sencillos pasos y te enfrentas a la tarea con una actitud de "sí se puede", no deberías tener muchos problemas para bañar a tu perro. Y si todo lo demás falla, siempre puedes recurrir a un servicio de peluquería canina a domicilio.
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