Las irritaciones oculares pueden ser un síntoma de diversas condiciones graves que requieren atención médica rápida para mantener la salud de tu mascota. Algunas señales de irritación son evidentes, aunque otras no tanto; sigue leyendo para descubrir los signos de problemas oculares:
Entrecerrar los ojos:
Si tu perro o gato entrecierra los ojos, puede ser un síntoma de varias condiciones diferentes. Una irritación leve, causada por un agente irritante como una semilla que entra en el ojo de la mascota, puede provocar entrecerrar los ojos con producción de lágrimas hasta que se elimine.
Sin embargo, entrecerrar los ojos también puede deberse a algo grave, como la blastomicosis o el cáncer. Sin un examen veterinario, puede ser difícil determinar qué significa este signo, por lo que visitar a un experto en salud animal siempre es la mejor opción.
Secreción:

La secreción acompañada de enrojecimiento sugiere conjuntivitis, y es bastante común. La infección se delata por una secreción espesa de color verde o amarillo.
Si tu perro o gato se rasca la cara o de alguna otra manera indica que su ojo le duele, junto con cualquier tipo de secreción, es probable que haya problemas en el interior del ojo o en la córnea.
Ojo nublado:
La opacidad en el ojo suele estar presente en perros mayores y es simplemente un signo de la formación de cataratas. Sin embargo, en perros más jóvenes y en otros casos, puede ser un síntoma de queratitis, glaucoma, uveítis o edema corneal.
Párpados hinchados:

Los párpados hinchados pueden ser un indicio de alergias, ya que generalmente se producen cuando el agua pasa de la circulación a los tejidos en respuesta a la irritación. Las picaduras de insectos, los nuevos alimentos o los medicamentos son los alérgenos más comunes.
Ten en cuenta que las infecciones virales también pueden ser causa de la hinchazón de los párpados.

