Aunque los gatos pueden reaccionar a la hierba gatera como si fuera una droga, en realidad es una hierba que pertenece a la familia de la menta. Los curiosos efectos de la hierba gatera en nuestros gatos provienen de un aceite que contiene llamado nepetalactona, que desencadena reacciones muy variadas en los felinos. Mientras que algunos se conforman con oler este compuesto de efectos mentales, otros prefieren comerla, lamerla o incluso revolcarse en ella. Sin embargo, como la reacción es hereditaria, no todos los gatos responden a ella de ninguna manera. De hecho, hasta el 50 por ciento de nuestros amigos felinos no experimenta ningún cambio con la hierba gatera y simplemente la huele y se aleja. Este rasgo no aparece hasta que los gatitos tienen entre tres y seis meses, y los gatos mayores también son menos propensos a reaccionar. No obstante, grandes felinos como leones, tigres y leopardos han demostrado reaccionar a la hierba gatera de manera similar a la de nuestros gatos domésticos.
Los investigadores sospechan que la hierba gatera actúa estimulando las feromonas felinas, o los receptores de “felicidad”, en la nariz o el cerebro de tu gato. Una vez que lo huele, puede que tu gatito empiece a revolcarse, frotarse, babear o volverse hiperactivo, e incluso ponerse agresivo. Sin embargo, los gatos que comen hierba gatera parecen tener la reacción contraria, y se vuelven más tranquilos con su tentempié herbáceo. Independientemente de su respuesta, la reacción de tu gato durará apenas unos 10 minutos antes de que pierda el interés en la hierba gatera y necesite un descanso de 30 minutos a varias horas antes de volver a ser susceptible a sus efectos.
Como no es una droga, la hierba gatera no crea adicción y es segura para darle a tu gato. No obstante, los que tienden a comerla pueden ponerse mal en raras ocasiones, así que asegúrate de dársela con moderación. La hierba gatera puede perder su potencia con el tiempo, por lo que es mejor guardarla en un recipiente hermético en el congelador para prolongar su vida útil, o ¡cultivar tu propio jardín de hierba gatera para ti y tu mascota!