Tu mimada mascota doméstica puede tener acceso a toda la comida que desee, pero no todos los gatos tienen esa suerte. Los gatos callejeros, los gatos ferales y los gatos abandonados tienen que luchar por cada bocado de comida, y cuando la consiguen, la guardan con cuidado. Eso puede significar arrastrarla de vuelta a su guarida y zona de descanso, y tu gato doméstico sigue el mismo patrón arraigado.
Tu gato también se guía por millones de años de instinto y evolución cuando arrastra la comida que tan cuidadosamente pusiste en el cuenco. Si eres fanático de los programas de naturaleza, probablemente hayas visto a un leopardo arrastrar a su presa hasta un árbol antes de disfrutar de su comida. Tu gato puede haber perdido sus manchas y gran parte de su salvajismo, pero los instintos siguen siendo los mismos. Simplemente no se pueden superar millones de años de evolución ofreciendo un bonito cuenco y una fuente constante de comida.
Las experiencias pasadas también pueden influir en este comportamiento aparentemente desconcertante. Si adoptaste a tu gato de un refugio o acogiste en tu hogar a un gato que anteriormente era feral, no tienes forma de saber lo que vivió antes de que lo encontraras. Puede que haya pasado meses, o incluso años, en los que la comida era escasa y difícil de conseguir. Dado ese historial, es completamente natural que tu gato saque la comida del cuenco y la esconda cada vez que pueda.
Simplemente mover el cuenco a un lugar que tu gato considere más seguro puede contribuir en gran medida a aliviar este comportamiento no deseado. Si el cuenco está en una zona de mucho tráfico, tu gato puede temer que la comida se derrame o se la quiten. Mover el cuenco a un lugar más tranquilo y menos transitado debería hacer que el gato se sienta más seguro y sea menos probable que arrastre la comida.
También vale la pena observar el comportamiento de las demás mascotas del hogar. Si tienes varios gatos, cada uno debe tener su propio cuenco, preferiblemente cerca de donde duerme o pasa el tiempo. Si tu gato teme que otras mascotas le roben la comida, puede intentar adelantarse a los ladrones vaciando el cuenco y trasladando su contenido pieza por pieza. Lo mismo ocurre con los perros. Tu gato puede temer que el perro de la familia llegue primero al cuenco y no quede nada para comer. Colocar el cuenco fuera del alcance del perro puede eliminar la amenaza y resolver este comportamiento no deseado.
Pisar comida para gatos en medio de la noche no es nada agradable. Esos pequeños trozos pueden ser bastante afilados, especialmente para los pies descalzos. ¡Identificar la raíz del problema es la mejor manera de evitar que tu gato arrastre su cena y la deje en medio de la habitación!
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