¿Por qué los gatos tienen bigotes?

April 26, 2017 • lucy

¿Por qué los gatos tienen bigotes?
Puede que parezcan un bigote, pero para nuestros amigos felinos, los bigotes son mucho más que un simple accesorio estético. El pelo facial de un gato le ayuda a calcular su posición en el espacio, a "ver" en la oscuridad e incluso a escapar de depredadores hambrientos y atrapar presas. Por estas razones, es fundamental que nunca le recortes los bigotes a tu gato, ya que esto puede dejarlo desorientado e incapaz de escapar con destreza de situaciones peligrosas.
 
Conocidos también como pelos táctiles o vibrisas, los bigotes están repletos de nervios altamente sensibles que ayudan a los gatos a calcular distancias y espacios. Esto se debe a un pequeño órgano sensorial en la punta de cada bigote, llamado propioceptor, que permite a los gatos captar las vibraciones de otros animales cercanos o los cambios en su entorno. Los folículos pilosos, profundamente incrustados en la piel del gato, transmiten estos mensajes a su cerebro, dotando a tu gato de sus elegantes y rapidísimos reflejos.
 
Sin embargo, los bigotes de los gatos no solo crecen en el labio superior. Nuestros amigos felinos tienen estos mismos pelos sensibles en las cejas, el mentón y cerca de las patas. Cada conjunto de bigotes se corresponde con la posición del cuerpo y las extremidades de tu mascota, convirtiéndolos en una parte fundamental para saber dónde se encuentra y tomar decisiones instantáneas sobre sus movimientos. Los bigotes en las patas traseras del gato, por ejemplo, le ayudan a trepar a los árboles, mientras que los del labio superior son aproximadamente tan anchos como su cuerpo, lo que permite a tu mascota calcular si cabe por una abertura pequeña. Los bigotes también son muy sensibles y permiten a los gatos percibir cambios en las vibraciones del aire, lo que les resulta de gran ayuda cuando persiguen una presa o esquivan a un depredador hambriento.
 
Si bien la función principal de los bigotes es la de servir como el GPS de tu gato, también actúan como un barómetro de su estado de ánimo. Un complejo conjunto de músculos faciales controla los bigotes de los gatos: un felino relajado los mantiene inmóviles, apuntando directamente hacia los lados de su cara. Los gatos que están cazando u ocupados en otras actividades intensas suelen proyectar los bigotes hacia adelante, mientras que los gatos nerviosos, enfadados o a la defensiva los retraen pegándolos a su cara, lo cual es una señal de que deberías dar un paso atrás y darle espacio a tu mascota.
 
Al igual que el resto del pelo, los bigotes se caen y vuelven a crecer, así que no te alarmes si encuentras uno en el suelo. Sin embargo, nunca debes recortarle los bigotes a tu gato, ya que son una parte esencial de su movilidad y su sensación de seguridad. Sin ellos, tu gato no podría desplazarse con destreza por su entorno, lo que lo dejaría desorientado y vulnerable ante situaciones peligrosas.