A diferencia de sus contrapartes felinas, los perros no son carnívoros por naturaleza. Durante miles de años, los cánidos funcionaron como omnívoros oportunistas, alimentándose de casi cualquier cosa que cubriera sus necesidades dietéticas. Sin embargo, los perros modernos ya no comen como sus predecesores. Mientras que los perros salvajes solían consumir a sus presas en su totalidad, incluido el contenido estomacal de animales herbívoros, nuestras mascotas llevan una dieta muy diferente. Esto podría explicar por qué algunos buscan el pasto como fuente alternativa de alimento. Algunos teorizan que el pasto ayuda a mejorar la digestión, especialmente en casos en los que a Fido le falta fibra.
Si bien algunos perros buscan pasto y otras materias vegetales debido a deficiencias nutricionales o malestar estomacal, los veterinarios creen que muchos casos de “pica” —comer cosas que no son alimento, incluido el pasto— son simplemente una señal de aburrimiento. Si sospechas que la pica de tu perro se debe a la falta de estimulación, asegúrate de que haga suficiente ejercicio involucrándolo en actividades divertidas, como jugar juegos interactivos juntos o comprarle un juguete para morder. Si, por otro lado, sospechas que el pastoreo de tu perro se debe a una deficiencia nutricional, intenta cambiar a un alimento para perros de mayor calidad y con más fibra. Algunos perros, no obstante, pueden seguir comiendo pasto simplemente porque les gusta. Aunque los expertos coinciden en que pastar no es dañino en sí mismo, los pesticidas utilizados en los jardines pueden ser tóxicos si los ingiere tu compañero canino. Y aunque picar un poco de pasto por la tarde es normal, debes llevar a tu perro al veterinario si parece angustiado o come pasto con frecuencia para vomitar, ya que estos pueden ser signos de problemas veterinarios subyacentes.