Todos hemos observado con asombro cómo un cachorro da vueltas en círculos en un frenético intento por atrapar su propia cola. Este juguetón comportamiento es natural en nuestros jóvenes compañeros caninos, pero perseguir la cola de forma obsesiva en perros adultos puede ser señal de que algo va mal.
Perseguir la cola —también conocido como «whirling»— es un comportamiento común entre los perros jóvenes y otras crías de animales depredadores. Algunos expertos creen que esto se debe a que, a diferencia de las presas, los depredadores no tienen que preocuparse constantemente por ser cazados y, por tanto, disponen de más tiempo libre para jugar. Si bien este comportamiento es saludable en cachorros, puede ser una señal de que algo va mal cuando continúa en exceso en perros más mayores.
Al igual que los humanos, nuestros compañeros caninos pueden desarrollar trastornos compulsivos que van desde masticar o lamer de forma obsesiva hasta perseguir su cola sin parar. Estos comportamientos pueden surgir por muchas razones, desde pasar demasiado tiempo en casa hasta traumas pasados y ansiedad por separación. Si crees que el comportamiento obsesivo de tu perro se debe a un problema psicológico, deberías buscar la ayuda de un especialista en conducta animal. Sin embargo, perseguir la cola en exceso también puede tener otras causas. Por ejemplo, puede ser una señal de que tu perro tiene pulgas o parásitos intestinales, lo que puede irritar a las mascotas y provocar comportamientos compulsivos. Tu perro puede causarse daños o lesiones graves al morderse su propia cola, por lo que es importante abordar estos problemas con la ayuda de tu veterinario. No obstante, el «whirling» no siempre es un síntoma grave; puede ser simplemente la forma que tiene tu perro de llamar tu atención o aliviar el aburrimiento. Correr en círculos les permite a las mascotas liberar el exceso de energía y entretenerse. Perseguir la cola también suele provocar risas en los humanos, por lo que tu perro puede estar haciendo sus piruetas para obtener atención positiva de sus compañeros humanos.
La mayoría de los cachorros dejan de perseguir su cola cuando se convierten en perros adultos, así que no hay motivo para preocuparse si tu pequeño siempre anda detrás de la suya. Sin embargo, si tu perro adulto sigue persiguiendo su cola, puede que quieras desalentar este comportamiento distrayéndolo con un juguete, como una pelota o un Frisbee, que también pueda perseguir. Esto ayudará a liberar el exceso de energía y el aburrimiento que a menudo llevan a los perros a perseguir su cola. Si notas que tu perro continúa persiguiendo su cola de forma compulsiva, programa una visita al veterinario para determinar la causa del comportamiento. Y recuerda: ciertas razas, como los pastores alemanes y los terriers, tienen predisposición genética a perseguir su propia cola con más frecuencia que otras, así que no te alarmes si tu perro adulto tiene algún que otro episodio de carreras en círculos en solitario.