¿Por qué los perros son leales?

January 21, 2021 • bora

¿Por qué los perros son leales?
Los perros son famosos por su lealtad, pero ¿es esto un vínculo emocional genuino o un instinto de supervivencia? En este caso, la ciencia da la razón al sentimiento.

Los perros están a la altura de su título de «Mejor Amigo del Hombre», pero muchos dueños de mascotas se preguntan si esta devoción es el resultado de un vínculo emocional o si su perrito simplemente actúa en beneficio propio. La ciencia está del lado del sentimiento cuando se trata de la lealtad canina.

Para entender la devoción de los perros, resulta útil remontarse a la historia evolutiva compartida entre cánidos y humanos. La mayoría de los investigadores coinciden en que los beneficios mutuos impulsaron la domesticación de los perros, dando lugar con el tiempo a los compañeros que conocemos hoy en día. Los restos de las cacerías humanas ofrecían una fuente de alimento accesible para los perros salvajes que merodeaban en busca de comida y, con el paso del tiempo, aquellos cánidos más tolerantes a la presencia humana lograban acceder con mayor facilidad a esa comida. La cría selectiva de estos perros más sociables también pudo haber influido en la formación de nuestras mascotas, ya que los perros fueron desempeñando roles como animales de guardia y compañeros. Las evidencias muestran que los humanos enterraban perros cerca de sus asentamientos hace aproximadamente 13.000 años.

Con la llegada del perro doméstico moderno se produjeron cambios que los convirtieron en excelentes observadores de las señales sociales humanas. Por ejemplo, en un artículo publicado en la revista Animal Cognition, los investigadores descubrieron que los perros mostraban una respuesta más intensa ante personas que lloraban en comparación con aquellas que simplemente hablaban o tarareaban. Esto era así tanto si se trataba del dueño del perro como de un desconocido, lo que indica un alto nivel de aptitud emocional para comprender a las personas. Otros estudios encontraron que, al interactuar entre sí, tanto humanos como perros experimentan un aumento en los niveles de oxitocina, la hormona del bienestar que se libera durante experiencias sociales positivas, como abrazar a alguien querido. Otro estudio descubrió que cuando los perros olían el aroma de sus dueños, formaban una asociación positiva mediante la activación del núcleo caudado, un centro de recompensa del cerebro.
 
Estos cambios, combinados con la necesidad natural de los cánidos de pertenecer a un grupo social, contribuyeron a crear las mascotas modernas que consideramos parte de la familia. El comportamiento en manada es un mecanismo de supervivencia para los perros, quienes dependen del éxito de su grupo para su propia supervivencia y bienestar. Muchos expertos en animales creen que esta mentalidad de manada también se aplica a la relación de nuestras mascotas con los miembros de su familia humana. Las manadas sobreviven porque sus integrantes se apoyan mutuamente, y nuestras mascotas trasladan esa mentalidad a sus círculos sociales actuales, lo que contribuye a la lealtad que los perros demuestran hacia sus queridos humanos.