¿Por qué mi perro salta y cómo puedo detenerlo?

August 9, 2016 • yunus

¿Por qué mi perro salta y cómo puedo detenerlo?
Puede ser adorable en un cachorro, pero cuando tu perro adulto salta para saludarte, puede convertirse en un problema y resultar peligroso para los niños y las personas mayores. Como los perros saltan para decir “hola”, puede ser difícil quitarles ese hábito. Sin embargo, con un entrenamiento constante, puedes enseñarle a tu mascota una forma más educada de darte la bienvenida a ti y a tus visitas.
 
Cuando los cachorros saludan a un perro adulto, suelen lamerle el hocico como gesto de sumisión. De la misma manera, tu compañero canino intenta encontrarse contigo nariz con nariz, saltando sobre sus patas traseras para lograrlo. Para que tu perro abandone este hábito saltarín, es importante mostrarle que solo saludarás a las mascotas que tengan las cuatro patas en el suelo. Si tu perro salta, no lo reconozcas empujándolo, sino mira por encima de su cabeza y, si es necesario, date la vuelta. En cuanto las patas delanteras de tu perro estén en el suelo, recompénsalo verbalmente con cariño o con un premio, retirando tu atención de inmediato si vuelve a ponerse sobre sus patas traseras.
 
También es importante reemplazar el salto de tu perro por otro comportamiento, algo que puedes practicar con el saludo de “siéntate y quédate quieto”. Practica este tipo de entrenamiento por tu cuenta o con la ayuda de un amigo: pídele que sujete a tu perro con la correa suelta y que le ordene sentarse. Luego camina hacia ellos desde unos tres metros de distancia, deteniéndote y volviendo al punto de partida cada vez que tu perro se levante de un salto. Esto ayudará a tu mascota a establecer una conexión entre el saludo en posición sentada y una recompensa: tu atención. Si tu perro se emociona demasiado al saludar a alguien estando sentado, puedes intentar sustituir el salto por sostener o jugar con su juguete favorito. Recuerda que, si salta durante el entrenamiento, debes mantener la calma y nunca gritarle, darle un rodillazo ni causarle ningún otro tipo de dolor cuando se abalance sobre las personas.
 
Una vez que hayas experimentado con la sustitución del salto por otro comportamiento, prueba a saludar a visitas reales. Mete a tu perro en su jaula, ponle la correa o mantenlo tranquilo de otra forma cuando lleguen invitados, hasta que haya dominado un “hola” tranquilo. Con algo de tiempo y práctica, tu compañero canino debería dominar el arte de dar la bienvenida a las personas sin saltar. No obstante, si tienes dificultades con el entrenamiento o tu perro muestra señales de agresividad, como gruñir o enseñar los dientes, busca la ayuda de un adiestrador certificado. Lo más importante: recuerda que no puedes enseñarle a tu perro un comportamiento solo a veces, así que sé constante a la hora de ignorarlo cuando salte y refuerza el comportamiento aceptable de inmediato.