No todos los gatos quieren cazar ratones. Contrariamente a la creencia popular, la caza es una habilidad aprendida.
Todo dueño de un gato ha visto a su mascota acechar y atacar su juguete favorito, pero no todos los felinos domésticos cazan y matan presas en realidad. Resulta que la caza es un comportamiento aprendido y nuestros compañeros deben observar a otros gatos para perfeccionar esa habilidad.
Todos los animales nacen con comportamientos instintivos que les ayudan a sobrevivir. Un gatito no necesita observar a otro gato para saber cómo amamantarse, por ejemplo, pero sí observa a los gatos adultos para aprender otras habilidades vitales. A diferencia de las acciones instintivas, estos comportamientos aprendidos requieren tiempo y experiencia para dominarse mediante la prueba, el error y la observación. Durante mucho tiempo, los investigadores se preguntaron si los gatos cazaban por instinto o si aprendían a acechar y matar presas observando a sus madres, hasta que un científico del siglo XIX decidió responder esa pregunta. En su experimento de una década de duración, el profesor Kuo Zing Yang crió varios gatitos en solitario, sin influencia de sus madres, al mismo tiempo que cuidaba a familias de felinos. Descubrió que la mayoría de los gatitos criados por madres cazadoras crecían para convertirse en cazadores ellos mismos, mientras que los gatitos criados por humanos o por madres que no cazaban tenían más probabilidades de ignorar a las presas en lugar de perseguirlas.
Aunque su estudio aportó evidencia de que los gatos jóvenes aprenden a cazar de sus madres, los hallazgos del profesor no significan que los gatos nazcan completamente sin instintos cazadores. Los gatos domésticos no necesitan rastrear presas para alimentarse, pero un felino juguetón igualmente perseguirá un trozo de cuerda, un ratón de hierba gatera u otro juguete. Nuestras mascotas nacen con el instinto de seguir el movimiento, pero deben perfeccionar sus habilidades para convertirse en cazadores hábiles. Sin una madre gata que traiga presas a casa y enseñe a sus gatitos a cazar y consumirlas con el ejemplo, muchos gatos simplemente conservan su instinto de persecución sin el deseo de acechar y matar de verdad.
Puedes aprovechar el instinto de tu mascota de seguir el movimiento jugando con él usando una caña de pescar, pelotas o bolitas de papel que rueden por el suelo, peluches, un puntero láser u otros juguetes. Busca modelos que despierten el interés de tu mascota en buscar, acechar y perseguir, para ayudar a mantenerlo en forma tanto mental como físicamente. Rota los juguetes con regularidad para que todo siga siendo entretenido, y recuerda no usar nunca tu mano como juguete, ya que esto puede generar malos hábitos.
Por qué no todos los gatos cazan ratones