- Mentalidad de manada: Antes de ser domesticados, los perros vivían en manadas. Para los miembros más subordinados, esto significaba una dura competencia a la hora de comer. Para evitar peleas con los miembros dominantes, los perros de menor rango se llevaban su comida fuera de la vista. Algunas mascotas domésticas aún conservan esta mentalidad de manada hoy en día, pero puedes ayudar a aliviar la ansiedad alimentaria de Fido alimentando a tus perros por separado en hogares con varias mascotas, o encerrando a tu mascota en su jaula durante las comidas para evitar que se lleve la comida.
- Ansiedad por separación: Como animales de manada, los perros también son criaturas sociales. Algunos prefieren comer junto a sus dueños y, si se les da de comer en una habitación separada, desarrollan el hábito de llevarse sus croquetas para estar más cerca de la familia. Para remediar este comportamiento, simplemente organiza las comidas de tu perro de manera que estés en casa a la hora de cenar y aliméntalo en la misma habitación donde te encuentres.
- Metal ruidoso: Si tienes tazones de comida de metal, seguramente habrás notado el sonido que hacen las croquetas al caer en el plato. Este ruido—e incluso el sonido de las chapas de tu perro golpeando el tazón metálico—puede sobresaltar a tu mascota y generar ansiedad a la hora de comer directamente del plato. Si tu perro parece llevarse las croquetas por culpa de estos tintineos metálicos, intenta cambiar su tazón de metal por uno de plástico resistente.
- Crear una reserva: Los perros salvajes no siempre podían contar con una comida regular, por lo que tu mascota puede estar recurriendo a sus instintos de supervivencia al crear una reserva de alimento. Si encuentras las croquetas o golosinas de Fido en lugares insólitos, probablemente las esté guardando para más tarde. Para evitar este comportamiento, asegúrate de no darle demasiada comida a tu mascota y mantenlo en una sola habitación o área durante las comidas.
Cuando se les ofrece una golosina sabrosa, muchos perros también la llevan a otro lugar o habitación para comérsela. Aunque esto puede parecer un desaire para algunos dueños, tu mascota simplemente está siguiendo sus instintos. Proteger un recurso valioso—en este caso, un hueso de cuero crudo u otro bocado apetitoso—ayudó a los ancestros de tu mascota a sobrevivir. Cuanto más sabrosa sea la golosina, más probable es que tu perro la esconda lejos de posibles competidores, así que puedes tomarlo como un cumplido la próxima vez que Fido salga corriendo con su premio.