Las patas agrietadas son como los labios partidos
El clima invernal suele provocar sequedad, lo que puede hacer que las patas de tu perro se partan o agrieten. Esto puede ser muy doloroso para tu mascota, pero por suerte es completamente prevenible. Puedes comprar bálsamos especiales formulados para las almohadillas de los perros en tiendas de mascotas o en línea. Solo tienes que frotarlos suavemente en las almohadillas de las patas de tu perro de forma regular. Puede que necesites recortar los pelos sueltos que haya alrededor de las almohadillas antes de aplicarlo, ya que el bálsamo suele ser un producto espeso y ceroso.
Las botas para perros también son una excelente opción para las mascotas que necesitan salir durante el invierno, aunque requieren algo de práctica. Es recomendable que empieces a acostumbrar a tu perro a caminar con sus botas unas semanas antes de que llegue el invierno. Las botas deben quedar ajustadas, pero sin causar incomodidad. Puedes comprobar si le quedan bien tirando suavemente de ellas para ver si se mueven. Si tu perro levanta las patas, lloriquea o duda antes de caminar, es probable que la bota le quede demasiado apretada.
Quédate en casa durante el clima extremo
Si hace tanto frío que tú mismo dudas antes de salir, puede que también sea demasiado frío para tu mascota. Cuando el tiempo se vuelve muy extremo, puede que necesites explorar alternativas para tu perro. Puedes colocar tapetes en el cuarto de entrada o en el garaje para que tu perro pueda hacer sus necesidades durante las peores tormentas de invierno. Siempre que le indiques un área específica, tu perro entenderá que no puede ir a ningún otro lugar de la casa.
Muchos perros adoran el invierno, pero no son conscientes de los peligros que puede conllevar. Al igual que un niño, tu perro dependerá de ti para protegerlo de los rigores del clima. Siguiendo unos sencillos consejos, podrás asegurarte de que tu perro siga disfrutando de la nieve sin sufrir ningún daño duradero.
