¿Tu gato vive en interior o en exterior?
Si tu gato es un gato de interior, eliminas de entrada algunos de los principales problemas que puede suponer vivir en dos hogares. Si tu gato sale al exterior, debes reflexionar sobre los riesgos y confusiones que esto puede generar. En concreto, cambiar de lugar con regularidad puede desorientar a tu gato, y algunos pueden tener más dificultades para encontrar el camino a casa (o incluso para entender qué lugar consideran su hogar). Además, una menor familiaridad con el entorno aumenta el riesgo de accidentes de tráfico, por lo que hay razones de peso para exponer a tu gato al menor número posible de ambientes exteriores. Por supuesto, siempre puedes plantearte convertir a tu gato de exterior en uno de interior si piensas que va a vivir entre dos hogares, aunque no todos los gatos acostumbrados al exterior se adaptan bien a ese cambio.
¿Cómo es la personalidad de tu gato?
¿Cómo reacciona tu gato ante los viajes?
Viajar es otro elemento importante de vivir en dos hogares. Aunque tu gato sea un animal de interior tranquilo, el acuerdo se vuelve menos viable si le resulta insoportable ir en coche. Si los trayectos hacen que tu gato maúlle y grite sin parar, quizá no sea justo pedirle a tu amigo peludo que soporte esa experiencia de forma regular. Sin embargo, si a tu gato le resultan los viajes en coche emocionantes o simplemente aburridos, desplazarse entre dos hogares puede no ser ningún problema. Si no sabes qué opina tu gato del coche, prueba a hacer alguna salida de prueba y observa su reacción.
Una vez que hayas tenido en cuenta el temperamento de tu gato y su capacidad para adaptarse al cambio, ¡esperamos que puedas establecer un acuerdo que funcione para todos!
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