Así que has pillado un resfriado y te preocupa contagiarle la enfermedad a tu mascota. ¡Tranquilo! En realidad no puedes pasarle tu resfriado, PERO eso no significa que tu mascota no pueda contagiarte a ti alguna infección.
Ciertas enfermedades pueden transmitirse de la mascota al dueño, pero no te pongas el traje de protección todavía, ya que no todas son contagiosas y algunas son más comunes que otras.
Hay muchas formas en que las enfermedades pueden transmitirse, dependiendo de cuál sea la dolencia. Los áscaris o lombrices intestinales se pueden contraer de perros o gatos infectados al tocar heces presentes en la tierra, y se adquieren por no lavarse bien las manos después del contacto. Esto es especialmente importante para las mujeres embarazadas, ya que pueden contraer toxoplasmosis, que puede causar defectos de nacimiento. Generalmente se contrae al manipular la arena del gato de un animal infectado o al manejar carne cruda sin lavarse las manos después. Como norma general, las mujeres embarazadas deben evitar limpiar la caja de arena de su gato y pedir a un familiar que se encargue de esa tarea.
¿Y cómo puedes evitar contagiarte de otras enfermedades a través de tus mascotas? Asegúrate de que tu mascota esté en buen estado de salud. Llévala a revisiones periódicas y asegúrate de que esté desparasitada. Toma precauciones adicionales, como evitar los besos en la boca, porque todos sabemos muy bien dónde ha estado esa boca antes. Si tu mascota tiene alguna afección en la piel, trátala lo antes posible e intenta evitar tocarla y acariciarla; si la tocas, lávate bien las manos. Y, sobre todo, mantén la máxima higiene lavándote las manos con frecuencia con jabón antibacteriano.