Una de las cosas más importantes que hay que hacer es descartar cualquier problema de salud. Hay una serie de problemas que pueden hacer que un gato deje de usar la caja de arena, y algunos de ellos pueden ser bastante graves. Los gatos machos en particular son propensos a infecciones del tracto urinario que hacen que la micción sea difícil y dolorosa. Los gatos machos también pueden sufrir obstrucciones – y estas obstrucciones pueden poner en peligro su vida.
Lo primero que deben hacer los dueños de gatos es programar un examen completo para sus mascotas. Un examen veterinario puede revelar algunos problemas de salud subyacentes que están causando que el gato no use la caja de arena. Si ese es el caso, el gato debería retomar sus hábitos anteriores con la caja de arena en cuanto se resuelva el problema de salud subyacente.
Algunos gatos se opondrán a un cierto tipo de arena, o a un cambio en la formulación de la misma. Si has cambiado recientemente de marca de arena para gatos, intenta volver a la marca anterior durante algunas semanas para ver si eso resuelve el problema. Si has estado usando la misma marca de arena todo el tiempo, busca cualquier cambio sutil en la textura y el color que pueda estar incomodando a tu gato. Los fabricantes de arena suelen ajustar sus fórmulas para hacerlas más rentables – esos cambios podrían estar haciendo que la arena sea menos atractiva para tu gato. Si el tipo de arena es el culpable, puede llevar algo de tiempo y experimentación encontrar una mejor alternativa.
Los problemas con la caja de arena pueden ser difíciles de manejar, pero es importante ser persistente. Dado que una serie de cosas pueden hacer que los gatos dejen de usar repentinamente la caja de arena, la mejor solución es ir descartando cada una de esas posibilidades una por una. Una vez que encuentres la fuente del problema, podrás recuperar la tranquilidad en tu hogar y empezar a disfrutar de tu gato de nuevo.