Uno de los problemas más frustrantes que enfrentan los dueños de perros es un cachorro que se rasca constantemente. En algunos casos, el picor y el rascado consiguiente pueden volverse tan graves que el animal literalmente se frota hasta perder el pelo, provocando zonas doloridas y empeorando aún más el problema.
Cuando los dueños de mascotas ven a sus cachorros rascarse, lo primero que piensan es en una infestación de pulgas. Las pulgas son extremadamente comunes y les encanta aprovecharse cuando un perro pasa cerca. Las pulgas también son muy pequeñas y difíciles de detectar, por lo que es importante revisar a tu cachorro con cuidado. Incluso si crees que las pulgas no son las culpables, repasarlo una vez más con un peine fino especial para pulgas es una buena manera de descartarlas.
Si realmente has descartado las pulgas, debes buscar otras posibles causas del picor. En algunos casos, la causa podría ser tan simple como una alfombra áspera. Si tu nuevo cachorro ha estado pasando mucho tiempo revolcándose en la alfombra, las pequeñas fibras podrían irritarle la piel. Puedes comprobar esta teoría consiguiéndole una cama para perros y animándolo a jugar allí, o colocando al perro en una habitación sin alfombra para ver si el picor y el rascado desaparecen.
El veterinario también podrá recetar medicamentos para reducir los síntomas de alergia y aliviar el rascado constante. Es posible que el veterinario ponga al cachorro en un tratamiento corto con esteroides para confirmar el diagnóstico y reducir los síntomas. Si los síntomas remiten, el veterinario podrá recetar medicamentos adicionales para mantener los síntomas de alergia bajo control.
Un cambio repentino en la alimentación de tu cachorro también puede causar picor y hacer que el perro se rasque sin parar. Si compraste tu cachorro a un criador, pregúntale al vendedor qué marca de comida le daba. Si puedes, lo mejor es seguir con esa marca. Si eso no es posible, debes ir cambiando la alimentación del cachorro poco a poco, introduciendo la nueva marca gradualmente hasta que sea la única fuente de nutrición. Un cambio repentino puede alterar el delicado sistema digestivo de tu cachorro, provocando no solo rascado sino también vómitos y diarrea. También es buena idea hablar con tu veterinario al cambiar de alimento. El veterinario puede recomendar suplementos para facilitar la transición y darle a tu nuevo cachorro los nutrientes que necesita para crecer sano y fuerte.
En definitiva, identificar la causa de un problema de rascado es un ejercicio de eliminación cuidadosa. Dado que muchas cosas pueden causar picor intenso y rascado constante en un cachorro, es importante descartar cada posible causa de una en una. Una vez que sepas qué está causando el rascado, podrás trabajar en solucionar el problema y darle a tu cachorro un gran comienzo en tu hogar.