Los Munchkin son los Dachshunds del mundo felino, con patas cortas y cuerpo largo.
La raza tuvo sus inicios cuando una profesora de música de Luisiana, Sandra Hochenedel, encontró a un par de gatas preñadas debajo de su coche en 1983. Se quedó con una y la llamó Blackberry. Curiosamente, la mitad de sus gatitos nacieron con patas inusualmente cortas.
La raza tuvo sus inicios cuando una profesora de música de Luisiana, Sandra Hochenedel, encontró a un par de gatas preñadas debajo de su coche en 1983. Se quedó con una y la llamó Blackberry. Curiosamente, la mitad de sus gatitos nacieron con patas inusualmente cortas.

Sandra le regaló uno de los gatitos a su amiga Kay LaFrance. Ella lo llamó Toulouse y, con el tiempo, las dos amigas comenzaron a notar que cada vez más gatos de patas cortas aparecían en el vecindario, todos con un parecido sorprendente a Toulouse. Al parecer, Toulouse había estado muy ocupado convirtiéndose en padre…
Kay y Sandra empezaron a preguntarse si tendrían entre manos una nueva raza potencial y contactaron a la Dra. Solveig Flueger, presidenta del comité genético de The International Cat Association. La Dra. Flueger determinó que el rasgo de las patas cortas no estaba relacionado con los problemas espinales que aparecen en razas similares como el Corgi y el Dachshund. Poco después comenzó un programa de cría para crear la raza Munchkin.
Aunque los Munchkin fueron creados recientemente, los gatos de patas cortas no son un fenómeno nuevo. En 1944, un veterinario británico elaboró un informe sobre cuatro generaciones de gatos nacidos con patas inusualmente cortas. La familia desapareció de los registros durante la Segunda Guerra Mundial, pero otros gatos de patas cortas fueron observados en Rusia y en los EE. UU. en las décadas de 1950 y 1970. En Rusia, a estos gatos se les llamó «Gatos Canguro de Stalingrado».
Los críticos sostenían que las patas cortas eran una anomalía que sin duda estaría vinculada a problemas de salud en el futuro. Un juez renunció por este motivo, declarando que la raza era una afrenta a la ética de los criadores.
La raza sigue siendo divisiva entre los aficionados a los gatos hasta hoy. Hasta el momento, la TICA, The American Association of Cat Enthusiasts, The United Feline Organization, el Southern Africa Cat Council y la Waratah National Cat Alliance aceptan a los Munchkin.
Sin embargo, registros felinos como la Federation International Feline, The Governing Council of the Cat Fancy y Cat Fanciers’ Association no aprueban la raza.
Los amantes de los Munchkin sostienen que las patas cortas no interfieren en absoluto con la salud de la raza y que son mascotas juguetones y de carácter dulce. Se les considera una raza saludable y sus capacidades para correr y saltar no se ven afectadas en absoluto por la longitud de sus patas.



