Los perros del programa visitan escuelas, librerías y bibliotecas para escuchar a los niños leerles cuentos. Se ha comprobado que los niños que se ponen nerviosos al leer en voz alta frente a compañeros y adultos se muestran más tranquilos cuando leen a un perro, que nunca se burla ni critica si tienen dificultades para descifrar una palabra.
Crédito de la imagenEl programa espera mejorar la comodidad de los niños al leer en voz alta, ayudarles a avanzar a niveles de lectura más altos, aumentar su empatía y habilidades sociales, y darles mayor confianza en sí mismos. Reading with Rover tiene como objetivo principal ayudar a los niños a aprender a amar el mundo de los libros.
El programa es de base comunitaria, con voluntarios y dueños de mascotas que dedican su tiempo a ayudar a los niños que lo necesitan. Las personas interesadas y sus mascotas deben ser evaluadas antes de poder participar. Es necesario que los perros sean tranquilos, gentiles y estén dispuestos a sentarse quietos durante períodos prolongados de tiempo.
En general, los niños se inscriben en sesiones semanales durante aproximadamente dos meses para que sus habilidades tengan la oportunidad de desarrollarse.
Los resultados del programa son universalmente brillantes. Los padres informan que sus hijos ahora les insisten en llevarlos a la biblioteca para encontrar más libros y leerle a los perros visitantes. En un grupo, cuatro de cada cinco estudiantes duplicaron el número de palabras que podían leer correctamente, y todo el grupo mostró una gran mejora en su precisión lectora.
En un caso sorprendente, una niña de 6 años con Síndrome de Asperger fue llevada a una sesión de Reading with Rover. Para sorpresa de su madre, su hija comenzó de repente a leer con fluidez a un perro de una manera que nunca había demostrado ser capaz de hacerlo frente a sus padres o maestros. Al sentirse cómoda gracias a su nuevo amigo canino, la niña pudo mostrar sus habilidades ocultas por primera vez. Su madre quedó asombrada por el cambio que ocurrió ante sus ojos.
Crédito de la imagenOtra niña comenzó a visitar a los perros de Reading with Rover cuando estaba en 3.er grado. En ese momento, existían serias preocupaciones sobre su nivel de lectura, ya que se consideraba que estaba casi dos grados por debajo del nivel de sus compañeros. Ahora, en 5.º grado, ha pasado dos años en el programa. Actualmente lee al nivel de 8.º grado.
Actualmente el programa opera solo en el área de Washington, en Estados Unidos, pero existe la esperanza de que se expanda, dada su popularidad y éxito.
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