¿Qué es la enfermedad de Addison?
La enfermedad de Addison es un trastorno genético en el que las glándulas suprarrenales del perro dejan de producir las hormonas necesarias para hacer frente al estrés. La enfermedad afecta principalmente a las perras y no presenta síntomas hasta aproximadamente los cinco años de edad.
Dar largos paseos, la llegada de nuevos perros al hogar, personas que entran y salen de casa o un cambio de entorno son factores desencadenantes del estrés en tu perro. Normalmente, las glándulas suprarrenales del perro secretan glucocorticoides para hacer frente al estrés. Además de los glucocorticoides, las glándulas suprarrenales también liberan mineralocorticoides para equilibrar los electrolitos. Cuando estos esteroides no se secretan durante los momentos de estrés, el perro es incapaz de manejarlo, los electrolitos se desequilibran y el corazón y los riñones dejan de funcionar. El resultado puede ser fatal, pero puedes evitarlo llevando a tu perro de urgencia a un veterinario que pueda estabilizarlo.
Señales de una crisis
Para identificar los síntomas, es fundamental conocer el comportamiento de tu perro. Incluso los veterinarios reconocen que la enfermedad de Addison es un trastorno extremadamente difícil de diagnosticar, a menos que el veterinario sepa que debe realizar análisis de sangre. En primer lugar, es probable que tu perro se muestre más letárgico. Si normalmente te sigue por toda la casa, probablemente dejará de hacerlo y se quedará tumbado mientras tú te mueves.
A continuación, el perro perderá el apetito y mostrará signos de anorexia. Puede que intente comer, pero en cuanto lo haga, vomitará. La diarrea también es un problema. Entre la diarrea y los vómitos, el perro puede deshidratarse de forma peligrosa.
Algo que puede confundir a los dueños es que el perro seguirá bebiendo agua con regularidad e incluso caminará con normalidad. Sin embargo, cuando camine, no querrá recorrer grandes distancias y puede que incluso se siente. En general, el comportamiento del perro será letárgico independientemente de la actividad.
Si tu perro presenta alguno de estos síntomas, es imprescindible que lo lleves al veterinario de inmediato. Si es de noche, busca un veterinario de urgencias en tu zona. Los perros que atraviesan una crisis addisoniana pueden colapsar rápidamente, por lo que es importante actuar con rapidez.
Tratamiento de la enfermedad de Addison
Si llevas a tu perro al veterinario rápidamente, este le administrará líquidos, medicación y lo estabilizará. Dependiendo de la gravedad del estado, el perro podría presentar desequilibrios de sodio y potasio, un soplo cardíaco y mal funcionamiento de los riñones.
Una vez estabilizado, por lo general podrás llevarte a tu perro a casa al cabo de un par de días. Tu perro dependerá de dos medicamentos: Prednisone y Percorten. El perro tomará dosis diarias de Prednisone, cuya dosis la determinará tu veterinario. Las inyecciones de Percorten se administran cada mes. Percorten es el tratamiento más costoso, pero puedes comprar el frasco por aproximadamente $200 y que el veterinario le ponga la inyección a tu perro por unos $10 por visita. El frasco de Percorten durará varios meses para un perro pequeño. Prednisone es mucho más económico: el frasco cuesta aproximadamente $15 al mes.
Un perro pequeño solo necesitará aproximadamente 1,5 mg de Prednisone al día. Sin embargo, deberás duplicar esa dosis cuando anticipes momentos estresantes para el perro. Por ejemplo, si lo llevas al veterinario, viajas con él, presentas un nuevo perro o recibes visitas, deberás doblar su dosis.
El pronóstico para un perro tratado con enfermedad de Addison es muy alentador. Siempre que lleves al perro al veterinario durante los síntomas de crisis, tu perro se recuperará. Conocer bien a tu perro es clave para identificar cualquier episodio futuro, pero con la medicación y el tratamiento adecuados, tu perro llevará una vida larga y feliz.