¿Deberías Darle Vísceras a Tu Gato?

August 28, 2014 • jaime

¿Deberías Darle Vísceras a Tu Gato?
Elegir la alimentación para tu gato puede ser algo complejo, ya que incluso las opiniones de los expertos varían enormemente. Las dietas crudas son cada vez más populares, y las vísceras (es decir, los órganos internos y las entrañas de los animales) se incorporan con frecuencia a estas dietas. Aquí te contamos lo que necesitas saber sobre si deberías darle vísceras a tu gato, además de algunos consejos sobre cómo abordar una dieta cruda de forma general.

Dietas crudas y tipos de vísceras

Algunos dueños de mascotas prefieren una dieta cruda de carne y vísceras en lugar de los alimentos procesados que se pueden comprar en latas y bolsas. La idea es que una dieta cruda es más natural y se aproxima más a la alimentación original de los antepasados del gato. Uno de los enfoques más populares es la dieta BARF, que se basa en carne cruda y picada combinada con algunas verduras (generalmente trituradas).

Alrededor del 20% de la ingesta de carne de un gato debería estar compuesta de vísceras, ya que son ricas en proteínas, vitaminas y minerales. El corazón, el hígado y la tripa son las vísceras que se dan con más frecuencia a los gatos en una dieta cruda, pues la mayoría de los felinos las disfrutan y aportan una amplia gama de nutrientes útiles. En particular, el corazón es una fuente de taurina, de la que los gatos dependen para mantener una buena salud. Antes de que se supiera ampliamente que los gatos necesitan taurina, muchos gatos con deficiencia de esta sustancia desarrollaron formas potencialmente mortales de miocardiopatía (que puede derivar en insuficiencia cardíaca terminal).

Los peligros de las vísceras
 
En primer lugar, debes estar atento a la calidad de las vísceras que le das a tu mascota, ya que pueden contener parásitos potencialmente peligrosos. Lo ideal es buscar carne de grado HC procedente de una carnicería local de confianza, ya que esta carne habrá sido inspeccionada para detectar parásitos antes de su venta. En segundo lugar, cuando le des hígado a tu gato, es muy importante tener en cuenta la cantidad de vitamina A que le estás proporcionando. Concretamente, la vitamina A es liposoluble y los gatos solo necesitan una cantidad relativamente pequeña en su dieta. Si le das a tu mascota cantidades excesivas de vitamina A, esto puede provocar toxicidad, cuyos principales síntomas son pérdida de apetito, cansancio, pérdida de peso y estreñimiento.

Otras advertencias sobre las dietas crudas

Muchas personas que evitan las dietas crudas suelen mencionar que el uso de vísceras y carne cruda conlleva riesgos de infección, especialmente con el pollo. Aunque el organismo de un gato probablemente sea capaz de eliminar estas bacterias en el estómago, es muy importante ser cuidadoso al preparar una dieta cruda. Lo ideal es tener utensilios exclusivos que uses únicamente para manejar la carne cruda y las vísceras de tu gato. Además, nunca cedas a la tentación de darle a tu gato huesos cocidos, ya que estos pueden astillarse fácilmente en trozos pequeños y afilados que pueden perforar zonas clave del sistema digestivo de tu mascota.

Por último, dado que comenzar una dieta cruda puede ser complicado, asegúrate de pedir consejo a tu veterinario e investigar a fondo en internet.

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