Enseñando Modales en la Mesa a Tu Perro

November 2, 2016 • yunus

Enseñando Modales en la Mesa a Tu Perro
Nadie quiere un perro que salte encima de los invitados o que pida comida durante una cena, ni que gruña a otras mascotas mientras come. Por eso, enseñarles buenos modales a la hora de comer es fundamental, tanto durante nuestras comidas como durante las suyas.
 
Los perros son carroñeros por naturaleza, por lo que competir por la comida les resulta algo instintivo. Sin embargo, tener una mascota que mendiga, lloriquea o gimotea mientras comes puede ser desesperante, y hasta vergonzoso cuando tienes invitados en casa. Por suerte, enseñarle a Fido a respetar tu espacio a la hora de comer es sencillo con un entrenamiento constante. Empieza pidiéndole que vaya a su cama o a su rincón favorito, y luego dale una orden como «ve a tu sitio» acompañada de un premio. Con el tiempo, comenzará a asociar la orden con ese lugar y con una recompensa deliciosa. Una vez que domines este paso, puedes añadir la orden «quieto», empezando a tan solo unos pasos de su sitio y retrocediendo poco a poco. Con el tiempo, podrás dar la orden y salir de la habitación por completo, lo que te permitirá disfrutar de tu comida sin una avalancha de súplicas. Si tu perro se acerca a la mesa después de haberle dicho «quieto», llévalo de vuelta a su sitio tantas veces como sea necesario hasta que se quede ahí. Después de cenar, asegúrate de recompensar a tu mascota por haberse quedado en su sitio con muchos elogios y un premio.
 
Los buenos modales a la hora de comer no se limitan solo a tus comidas, sino que también deben formar parte de la rutina alimentaria de tu perro. Gruñir a otro perro, o a ti, es inaceptable, y debes enseñarle a respetar a quienes le rodean durante la comida. La solución es sencilla: si tu perro se porta mal gruñendo, peleando o acaparando su comida, simplemente retírale el plato. Sin embargo, en lugar de dejar a Fido con hambre, reemplaza el cuenco con tu mano. Darle de comer en la mano no solo refuerza la comprensión de tu perro de que su comida viene de ti, sino que también afianza la idea de la hora de comer como una experiencia positiva. Tras varias rondas de alimentación en mano, intenta devolverle el cuenco. Si sigue portándose mal, retírale el plato de nuevo e intenta darle de comer en mano durante más tiempo antes de devolvérselo. Si, por el contrario, el mal comportamiento de tu mascota ha desaparecido, puedes reforzar la hora de comer como una experiencia positiva añadiendo un premio extra en su cuenco.
 
Recuerda que establecer una rutina es clave para enseñarle buenos modales a tu perro a la hora de comer. Sírvele la comida a la misma hora cada día para que aprenda a distinguir su hora de comer de la tuya. Nunca cedas ante las súplicas, ya que esto solo reforzará el mal comportamiento. Eso sí, premia el buen comportamiento con muchos premios y elogios.