Todo lo que Debes Saber sobre la Extirpación de Garras en Gatos
March 5, 2016
• petbucket
La extirpación de las garras de los gatos es un tema muy controvertido tanto entre los veterinarios como entre los dueños de mascotas. La onicectomía, como se conoce formalmente el procedimiento, se considera una cirugía de importancia y no implica solo amputar las garras del gato, sino también el pequeño hueso que se encuentra antes de sus primeras falanges. Esto no solo es un proceso doloroso para tu mascota, sino que también le priva de su primera línea de defensa, puede alterar su sentido del equilibrio e incluso puede dejarle con complicaciones a largo plazo como cojera, problemas de comportamiento y dolor crónico. La Humane Society y la ASPCA sugieren la extirpación de garras únicamente como último recurso, después de haber explorado todas las demás alternativas para frenar el rascado. Algunos países van incluso más lejos y prohíben directamente esta práctica como una forma de crueldad animal.
Dado que las garras de los gatos son motivo de tanto debate, la pregunta sigue siendo: ¿por qué tu minino araña tus objetos más preciados? Arañar es la manera que tiene el gato de marcar su territorio. Tanto a través de las marcas visuales como del olor que dejan las glándulas de sus patas, tu gato delimita su espacio en el hogar con sus garras. Arañar también puede funcionar como una forma de ejercicio, ya que estira y trabaja las patas delanteras y la columna vertebral del gato, manteniéndolo en óptimas condiciones para cazar. Por último, rascar es una acción natural que afloja y elimina la capa exterior de la garra, dejando al descubierto una superficie afilada y saludable por debajo.
Arañar es parte de la naturaleza de tu gato, pero existen varias alternativas a la onicectomía si tu gato está estropeando los muebles o los rodapiés. Puedes recortar las puntas de las garras de tu minino una o dos veces al mes para que sean menos destructivas; recuerda, sin embargo, que solo los gatos exclusivamente de interior deben tener las uñas recortadas, ya que los que salen al exterior pueden necesitar sus garras para defenderse y trepar. Incluso con las uñas más cortas, tu gato puede seguir arañando, por lo que es importante ofrecerle una alternativa adecuada. Busca objetos con texturas similares a la superficie que tu gato está arañando actualmente y colócalos a una altura similar. Existe una amplia variedad de rascadores disponibles en el mercado, o puedes fabricar uno casero pegando un trozo de moqueta de tejido de rizo a la pared. Recuerda que los gatos no usarán los rascadores que no ofrezcan suficiente resistencia, y que los nuevos rascadores deben colocarse en las zonas de la casa que tu gato frecuenta para animarle a usarlos. Intenta disponer de un rascador por cada gato en el hogar. Otros métodos para disuadir el rascado incluyen el uso de elementos disuasorios para gatos, como papel de aluminio o cinta de doble cara, colocados sobre las zonas propensas a ser arañadas; probar con Soft Paws, pequeñas fundas de látex que tú o tu veterinario podéis pegar en las puntas de las garras de tu gato; o usar Feliway, un producto que imita las feromonas felinas para ayudar a disuadir a tu gato de arañar para marcar su territorio.
Claramente, hay muchas opciones por explorar antes de dar el paso de extirpar las garras a tu gato. Como con cualquier cirugía, la onicectomía conlleva riesgos inherentes como dolor, infección y daño nervioso, y solo debe considerarse como último recurso.