1. Dieffenbachia - También conocida como Caña Muda, la planta dieffenbachia es tóxica cuando la ingieren tanto perros como gatos. Una planta tropical por naturaleza, la dieffenbachia contiene un químico diseñado para disuadir a los animales de comérsela. Si tu perro ingiere las hojas, estate atento a la irritación oral y a la hinchazón de la lengua y los labios. Los síntomas posteriores pueden incluir vómitos, dificultad para tragar (debido a la hinchazón del esófago) y aumento de la salivación.

2. Helecho Espárrago - Esta popular planta de interior no necesita ser ingerida para ser perjudicial para tu perro. El roce repetido con ella puede provocar dermatitis alérgica (irritación de la piel). El helecho espárrago también produce bayas que son tóxicas para los perros. Su ingestión puede causar diarrea, vómitos y malestar estomacal.

3. Ricino - Aunque puede que no estés familiarizado con la planta de ricino, podrías tenerla en tu jardín sin saber su nombre. Una favorita entre los paisajistas, esta planta tropical también es muy común en los parques. Cuando se ingiere, las hojas del ricino pueden quemar la boca y la garganta de tu cachorro. En las horas siguientes podrías notar sed excesiva, debilidad, vómitos y diarrea. Las semillas de esta planta son la parte más peligrosa, y su consumo suele ser letal.


5. Aloe Vera - Calmante para la piel humana, el aloe vera se suele tener como planta de interior para aprovechar sus propiedades medicinales. Desafortunadamente, cuando los perros lo consumen, las toxinas saponina y aloína que contiene la planta la hacen moderadamente venenosa. Además de vómitos y diarrea, su ingestión puede provocar depresión, temblores y un cambio en el color de la orina de tu mascota.

6. Planta del Maíz - Fácilmente reconocible por sus hojas en forma de cinta, muchas personas tienen plantas de maíz tanto dentro como fuera de sus hogares. Nadie sabe exactamente por qué esta planta es venenosa para los perros (y los gatos), pero se cree que contiene una toxina esteroidal relacionada con la saponina. Si tu perro la come, estate atento a vómitos (con o sin sangre), diarrea, debilidad, depresión y anorexia.

7. Gypsophila - Aunque se incluye en la mayoría de los ramos de flores, no deberías dejar que tu cachorro mordisquee la gypsophila. La gipsosenina que abunda en estas flores puede provocar diarrea y vómitos. Es menos probable que esta planta cause efectos secundarios graves que algunas otras, pero su abundancia en el hogar hace que tu perro tenga muchas más posibilidades de encontrársela.
