Resulta que sí puedes llevar a tu gato a pasear

June 22, 2016 • lucy

Resulta que sí puedes llevar a tu gato a pasear
Para la mayoría de nosotros, la idea de pasear a un gato con correa parece absurda. Los gatos son, al fin y al cabo, criaturas de voluntad propia que no responden bien a la disciplina. Sin embargo, nuestros amigos felinos sí reaccionan ante los premios y los elogios, lo que hace que el adiestramiento con correa sea una opción viable para algunos gatos. Pasear con correa no solo beneficia a tu mascota al permitirle explorar el exterior de forma segura, sino que también puede ayudarle a hacer más ejercicio, resolver problemas de comportamiento causados por el aburrimiento, y resulta muy útil durante viajes fuera de casa o visitas al veterinario.
 
El primer paso para enseñarle a tu minino a acompañarte al aire libre es encontrar un arnés que le quede bien. Los dos tipos principales de arneses son los de tiras, compuestos por varias correas que se ajustan cómodamente alrededor del cuello y el lomo del gato, y los tipo chaleco, que son piezas de tela que se colocan exactamente como su nombre indica. Los chalecos se cierran con velcro o broches y ofrecen mayor cobertura al gato, lo que los convierte en una buena opción para los felinos que podrían escabullirse de las tiras. El arnés debe quedar ajustado, pero no demasiado apretado: como regla general, deberías poder introducir uno o dos dedos bajo el arnés abrochado, pero no más.
 
Una vez que encuentres el equipo adecuado, preséntaselo a tu gato poco a poco, usando comida como refuerzo positivo. Por ejemplo, deja el arnés cerca del comedero de tu minino o permítele olerlo y ofrécele un premio inmediatamente después. Tras practicar estos sencillos pasos, intenta ponerle el arnés a tu gato, utilizando de nuevo premios como refuerzo positivo. También puedes darle de comer con el arnés puesto y, con el tiempo, estará lo suficientemente cómodo como para dejar que lo abroches. No te preocupes si tu felino se queda paralizado o camina de forma extraña al principio, ya que es algo completamente normal. Con el tiempo se acostumbrará al arnés y comenzará a moverse con él puesto. Este es el momento de enganchar la correa y seguir a tu gato por la casa dejando la correa floja. Sigue reforzando esta actividad con premios y, finalmente, ambos se sentirán con suficiente confianza como para aventurarse al exterior.
 
Es probable que tu gato esté receloso en su primera salida al exterior, así que da pasos lentos y seguros. Lleva a tu gato con arnés al exterior en brazos y colócalo en el suelo, dejándole explorar a su propio ritmo en un lugar tranquilo. Recuerda nunca forzar a tu gato más allá de su zona de confort: los paseos con correa están pensados, al fin y al cabo, para ser una experiencia agradable para tu mascota. Algunos gatos son naturalmente nerviosos o tímidos y puede que no sean buenos candidatos para los paseos, por lo que es importante prestar atención a cómo responde tu mascota al adiestramiento. Si parece feliz de continuar, eso sí, recuerda realizar siempre el adiestramiento con correa cuando el gato tenga hambre y responda a los premios, y terminar siempre cada sesión en positivo: es decir, hay que dar la sesión por concluida cuando tu gato, por ejemplo, se tire al suelo meneando la cola. Con algo de práctica y paciencia, muchos dueños descubrirán que, tras un tiempo al aire libre, su gato es más feliz y está más relajado.