Qué Hacer Si Tu Perro Come De La Caja De Arena De Tu Gato

February 11, 2015 • alexandra

Qué Hacer Si Tu Perro Come De La Caja De Arena De Tu Gato

De todo lo que hay para comer, ¿por qué la arena del gato? ¿¡Por qué!? 

El acto de los perros de comer heces de la caja de arena se conoce como coprofagia. No se sabe exactamente por qué ocurre, pero la coprofagia es un comportamiento normal en muchas especies, incluidos los perros y especialmente en los cachorros.

Por suerte, la mayoría de los perros supera este hábito. La coprofagia también es normal en las madres lactantes. Los cachorros no son capaces de defecar por sí solos hasta aproximadamente las tres semanas de vida, por lo que la madre los lame para activar el reflejo de defecación. La ingestión de las heces de los cachorros también mantiene el nido limpio. Las heces dejadas en el nido generarían malas condiciones higiénicas y atraerían a depredadores.

Sin embargo, hay perros que continúan comiendo heces de la caja de arena del gato ya en su etapa adulta. Algunos de estos perros están muy motivados y el comportamiento parece volverse compulsivo. Hay perros que incluso siguen a otros, esperando a que defequen para comerse las heces de inmediato. A pesar de las múltiples hipótesis sobre deficiencias nutricionales, no existe una razón aparente para este extraño comportamiento. Algunos expertos sugieren que los perros son más propensos a desarrollar este comportamiento si viven en un entorno empobrecido. De hecho, los perros que se dejan durante largos períodos en un área con excrementos suelen jugar con las heces lanzándolas al aire. Este comportamiento puede contribuir al desarrollo de la coprofagia.

Resolver la coprofagia puede ser todo un desafío. Los intentos de desalentar cualquier tipo de contacto con las heces están destinados a fracasar, ya que olfatearlas es un comportamiento investigativo fundamental en los perros. Si el comportamiento se ha convertido en un trastorno compulsivo, además de evitar el acceso a la caja de arena o desalentar la ingestión, es importante introducir cambios en el entorno, como juguetes nuevos y juegos como buscar objetos o tirar de la cuerda, así como suficiente ejercicio físico.
 

 
Si estos consejos no te ayudan, habla con tu veterinario para explorar un enfoque médico. Es posible que te recomiende trabajar con un especialista en comportamiento animal junto a ti y tus mascotas. 

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