Pero no te preocupes, ¡hay una razón detrás de la locura de tu minino! La ciencia explica exactamente por qué los gatos adoran las cajas pequeñas, ya sean cajas de zapatos, cajas de cartón, cajas de juguetes de plástico o incluso los rincones pequeños de tu armario favorito.
Buscar espacios reducidos forma parte del comportamiento instintivo de los gatos, tal como lo harían en la naturaleza. Estos pequeños espacios oscuros les permiten esconderse de los depredadores o acechar a su presa. Este comportamiento instintivo no es exclusivo de las mascotas domésticas; los felinos salvajes como leones, tigres, leopardos y guepardos también adoran las cajas. Simplemente rara vez los vemos en la naturaleza jugando con enormes cajas de cartón.
"A los gatos les gustan las cajas porque son animales crípticos; les encanta esconderse", le dijo Stephen Zawistowski, asesor científico de la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals, a Business Insider. "Y una caja les proporciona un lugar de seguridad y tranquilidad."
Las cajas también son el lugar perfecto para acurrucarse y echarse una buena siesta sin que nadie se les acerque a escondidas y les interrumpa el sueño. Además, son más oscuras y frescas, por lo que los gatos pueden refugiarse en ellas en los días de calor.
Sin embargo, es posible que notes que en los días fríos también se acurrucan dentro de las cajas. La razón es que estas no solo les ofrecen un lugar seguro y tranquilo para descansar y recuperar energías, sino que también actúan como pequeños aislantes que los mantienen calentitos en los días más fríos.
La razón por la que eligen cajas MUCHO más pequeñas que su propio cuerpo, conocida también como la teoría del "si cabe, me siento", se basa en la curiosidad innata de los gatos. En su mente, una caja es una caja, así que simplemente lo ven como un pequeño desafío para comprobar si logran meterse en ella.
¡Y sorprendentemente, muchas veces lo consiguen!