Los gatos pasan mucho tiempo acicalándose. Esto forma parte del vínculo social entre una madre y sus crías, así como entre gatos que no están emparentados pero comparten una fuerte conexión. El acicalamiento social no solo ayuda a los felinos a limpiarse los lugares de difícil acceso, como la parte superior de la cabeza, sino que también les permite intercambiar aromas— un elemento clave del vínculo y la comunicación en el mundo felino. Las gatas marcan a sus crías de esta manera, y no es inusual que tu gato te “reivindique” dándote un baño. Cuando te lame, Kitty no solo te está colmando de afecto, sino que también te está marcando con su olor. Puede que suene territorial, y lo es, pero esta práctica es simplemente otra forma en que tu gato te muestra que perteneces a su círculo íntimo de amigos.
Aunque los baños de los gatos suelen ser una señal de que tu mascota te ha aceptado en su círculo más cercano de amigos, puede que no siempre quieras recibir el saludo de una lengua áspera. Para evitar los besos de tu gato, aprende a reconocer las señales de que está a punto de empezar a acicalarte y distráelo con un juguete o una golosina. Jugar con tu gato con frecuencia también te ayuda a fortalecer el vínculo con él. Recuerda: si tu gato te está lamiendo, es una señal de que se siente seguro y tranquilo, y de que te está dando la bienvenida de verdad como un miembro más de su familia.