La sencilla razón científica por la que a los perros no les gustan los abrazos de sus dueños se reduce a una sola cosa: los perros no se abrazan entre sí. Los perros son animales de manada por naturaleza, y cuando otro perro apoya sus patas sobre el cuello de tu perro o coloca su cuello sobre el hombro del tuyo, esto se considera una amenaza social. Tu perro no interpreta un abrazo como un gesto de afecto, sino que siente que lo están inmovilizando. Los perros expresan su cariño a través de otros comportamientos, como lamer, estar cerca físicamente y jugar. Así que, aunque tu compañero canino quizás no te devuelva el abrazo, puede estar mostrándote su adoración de muchas otras formas.
Recibir abrazos puede ser confuso para los perros. Al fin y al cabo, ¿por qué sus humanos de mayor confianza los sujetarían en un abrazo amenazante? En cambio, los dueños deberían mostrar su afecto a sus compañeros de maneras que funcionen bien para ambas especies. Al igual que los humanos, los perros disfrutan estar cerca de quienes quieren, así que deja que tu mascota se siente a tu lado en el sofá o en tu regazo. Dedica tiempo a actividades que ambos disfruten, como jugar con su juguete favorito, visitar el parque local o cepillarlo con suavidad. Colma a tu perro de caricias, lo que reforzará el vínculo con él. Si recibes unos cuantos babosos besos a cambio, sabrás que tu perro siente lo mismo.
P.D. ESTE ARTÍCULO NO HA SIDO ESCRITO POR NOSOTROS. RECOGE ALGUNAS INVESTIGACIONES RECIENTES. ¡NOSOTROS ABRAZAMOS A NUESTROS PERROS TODOS LOS DÍAS!!!:) - ¡Equipo de Petbucket!