La polifagia es el término utilizado para describir un consumo aumentado de alimentos. Tu veterinario debe investigar cualquier cambio en el apetito que provoque una variación en el peso de tu gato, ya que podría estar relacionado con una condición médica. Siempre debes consultar a tu veterinario si tu gato pierde el apetito, independientemente de si hay cambios de peso o no.
Con frecuencia, los gatos mayores experimentan polifagia, y esto es una parte normal del proceso de envejecimiento.
Tu gato podría pedir comida constantemente debido a un comportamiento aprendido o a una sobrealimentación.
Un alimento de baja calidad hará que tu gato necesite consumir mayores cantidades para satisfacer sus necesidades nutricionales y dietéticas. Ofrécele siempre a tu gato un alimento de calidad con el valor nutricional adecuado. Tu veterinario podrá recomendarte marcas específicas.
Algunos medicamentos, como los que contienen esteroides, pueden aumentar el apetito. Tu veterinario y la información en el envase del medicamento indicarán si esto es de esperar. Si no se trata de un efecto secundario previsto, consulta a tu veterinario.
Algunas enfermedades o condiciones están asociadas con un aumento del apetito y pueden provocar aumento o pérdida de peso.
- Parásitos intestinales o lombrices
- Hiperadrenocorticismo o enfermedad de Cushing – más común en gatos de mediana edad o mayores, y causada por la producción excesiva de cortisol por parte de la glándula suprarrenal. A menudo se asocia con mayor sed y micción frecuente.
- Hipertiroidismo – suele presentarse en gatos mayores y es resultado de un tumor en la glándula tiroides. Otros síntomas incluyen pérdida de peso, vómitos, aumento de la frecuencia cardíaca y mayor actividad.
- Acromegalia – sobreproducción de hormona de crecimiento por parte de la glándula pituitaria, generalmente como resultado de un tumor.
- Diabetes mellitus – debida a una producción insuficiente de insulina en el organismo o cuando las células no responden a la insulina. Por lo general, también viene acompañada de sed excesiva y micción frecuente.
- Cetoacidosis diabética – se produce cuando el organismo no puede utilizar la glucosa y comienza a descomponer las grasas para obtener energía.
- Tumores productores de insulina (insulinomas, tumores hepáticos) – estos causan una disminución de los niveles de azúcar en sangre.
- Condiciones asociadas con malabsorción o mala digestión, como trastornos inflamatorios intestinales, cánceres intestinales e insuficiencia pancreática exocrina, donde hay una cantidad insuficiente de enzimas pancreáticas para una digestión completa.
- Pérdida o aumento de peso
- Sed aumentada
- Micción frecuente
- Cambio en la forma corporal
- Debilidad o degeneración muscular
- Vómitos
- Diarrea
- Cambios en el comportamiento