¿Por qué los gatos dan patadas con las patas traseras?
A veces los gatos dan lo que se conoce como "bunny kick" (patada de conejo) con sus patas traseras durante el juego, aunque este comportamiento también puede ser agresivo o defensivo. A continuación, te ofrecemos algunas claves para distinguir las patadas juguetones de tu compañero de sus movimientos de pelea.
Para quienes no estén familiarizados con el término "bunny kick", se refiere al movimiento que hacen los gatos cuando están tumbados de espaldas o de lado y comienzan a dar patadas con las patas traseras. Con frecuencia, las mascotas dirigen estas patadas hacia un juguete durante las sesiones de juego, pero en algunos casos los gatos también pueden dar patadas a las manos, los pies o las piernas de sus dueños. Aunque es un acto lúdico, el "bunny kick" puede dejarnos arañazos, ya que nosotros no contamos con el pelaje protector que tienen ellos. Por eso es importante enseñarle a tu gato desde el principio que no eres un objeto de juego. Cuando intente darte una patada en el brazo o en la mano, reemplázalos inmediatamente por uno de sus juguetes. Así aprenderá qué es y qué no es un juguete aceptable, y tú evitarás más de un arañazo no deseado en el futuro.
Puede parecer sencillo distinguir entre una patada de juego y un comportamiento agresivo, pero requiere una observación cuidadosa por tu parte. Si tu gato da un "bunny kick" cuando vas a acariciarlo, puede que esté intentando jugar. Sin embargo, los gatos usan ese mismo comportamiento cuando se sienten a la defensiva o quieren que los dejen solos. Para distinguirlo, es importante fijarse en el resto del lenguaje corporal de tu compañero. Si tiene las orejas echadas hacia atrás, las pupilas dilatadas y la cola agitándose, probablemente esté irritado y necesite algo de espacio. En ese caso, lo mejor es dejar a tu gato tranquilo un rato para que se calme. Si, por el contrario, tu gato parece relajado, lo más probable es que esté jugando y te esté mostrando que se siente cómodo contigo al exponer su vulnerable barriga. Eso sí, no aproveches esta muestra de confianza para intentar hacerle cosquillas en la panza. En su lugar, dale un cariñito en la barbilla o en alguna otra zona menos sensible.
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