Los gatos son conocidos por acicalarse de forma obsesiva, pero a veces hasta los felinos empiezan a oler mal. Aquí te explicamos cómo determinar cuándo un olor es señal de un problema.
¿Por qué huele mal mi gato?
Los gatos son famosos por ser animales muy meticulosos con su higiene, por lo que puede sorprenderte que tu mascota empiece a oler mal. Aunque algunos olores son fáciles de solucionar, otros pueden indicar un problema de salud grave. Para determinar la causa del mal olor de tu gatito, comienza por identificar de dónde proviene.
La mejor manera de averiguar por qué huele mal tu gato es identificar el origen del olor. Empieza por determinar si el olor proviene de su cara, su parte trasera, alguna zona concreta de su pelaje o de todo el cuerpo. Una vez que hayas localizado el punto del mal olor, podrás comenzar a diagnosticar el problema. Si su boca huele mal, por ejemplo, puede que tu gato esté sufriendo una enfermedad dental. Esta es la causa más común del mal aliento en los gatos y se debe a la acumulación de bacterias en la boca. Si no se trata, la placa y el sarro pueden provocar enfermedades de las encías e infecciones dentales dolorosas, así que si tu mascota tiene mal aliento de forma persistente, llévalo al veterinario para una revisión bucal. Otros olores relacionados con la boca pueden deberse a úlceras o heridas. De nuevo, estos problemas pueden ser dolorosos para tu mascota, así que llévalo al veterinario para diagnosticar y tratar el problema, ya que la mayoría de los gatos no dejan que sus dueños les revisen el interior de la boca.
Otras fuentes de mal olor alrededor de la cara de tu gato son sus orejas, que son propensas a infecciones causadas por hongos, bacterias o ácaros. Si notas un olor desagradable proveniente de las orejas de tu mascota, o si se rasca las orejas y sacude la cabeza con frecuencia, puede ser señal de una infección de oídos. Revisa el interior de sus orejas en busca de suciedad o secreciones, y llévalo al veterinario lo antes posible para determinar si está sufriendo una infección de oídos dolorosa y recibir el tratamiento adecuado.
La base de la cola de los gatos es, como era de esperar, una fuente habitual de malos olores, aunque algunos pueden requerir atención veterinaria. Aunque los gases no son motivo de preocupación, una flatulencia persistente y con un olor especialmente fuerte puede ser síntoma de un problema gastrointestinal. Del mismo modo, si tu mascota sufre diarrea o estreñimiento durante más de dos días, necesita atención veterinaria inmediata. Por último, algunos gatos huelen mal debido a glándulas anales inflamadas, infectadas o bloqueadas. Si tu gato se arrastra por el suelo o se acicala la base de la cola de forma excesiva, llévalo al veterinario para diagnosticar y tratar el problema.
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